<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-32575823</id><updated>2011-09-28T14:47:32.887-04:00</updated><title type='text'>Oxizo</title><subtitle type='html'>Estás en un lugar apto para maniacos</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Oxizo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>13</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32575823.post-115808921401506927</id><published>2006-09-12T15:25:00.000-04:00</published><updated>2006-09-12T15:26:54.033-04:00</updated><title type='text'>Algo que le dijeron a Mar</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffcc33;"&gt;Mariana Bredow  a usuario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una amiga de mi madre y muy querida mia se esta alojando aqui mientras mi madre esta en La paz. Y anoche, vio mis papeles un poco porque esta alojada en mi cuarto y vio mi poema para Jaime Saenz, te acuerdas cual? bueno pues resulta que me dice.. .Ah! yo conoci  a Jaime Saez cuando era chica, cuando estaba en primaria.. su sobrinita era mi intima amiga y me llevaba a su casa a jugar. El Jaime todavia no era famoso ni mucho menos, era un tipo rarisimo que vivia con su mama y la tia y tenia un cuarto muy oscuro al que entraban a jugar de ocultas y les daba  miedo porque todo estaba lleno de dibujos de muertos y de ataudes...&lt;br /&gt;y dice que sobre todo se acuerda de una maqueta que hizo del bar que frecuentaba todos los dias, dice que era una cosa perfecta, que habia hecho hasta las botellitas y las tejas con carton una a una, y las sillitas y la puertita que se abria ...todo!... y ellas enloquecian por ir a ver esa maqueta.. que tiempo despues sirvio para encontrarlo una vez que se perdio de borracho y nadie sabia donde estaba... estaba en la maqueta...digo en el bar que representaba la maqueta... que raro no?&lt;br /&gt;y yo pense...  no estaria haciendo maquetas para teatro?...&lt;br /&gt;y me conto como era la tia que decia amen a todo lo que su sobrinito decia y que lo cuidaba como a wawa y que el la queria mucho aunque tenia manias como que llegaba de la calle y tenia que ver el mantel con un cuarto de tela por debajo de la mesa y media con su mano y si no estaba asi, lo tiraba todo... asi que la tia cuidaba mucho las cosas para que esten a su gusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuenta de que una navidad ella paso con esta familia y que quedo muy asustada porque por alguna razon el Jaime se enojo y estiro el mantel con todas las cosas encima y empezo a gritar tan terriblemente que a las ninas las encerraron en un cuarto....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dice que habia que estar todo el dia en silencio en esa casa porque la Tia hacia que respeten el sueno del Jaime que dormia de dia y de noche chupando chupando...grave! asi que se levantaba a las 3 de la tarde y salia de su cuarto descalzo y con una bata a rayas a desayunar.&lt;br /&gt;Y su madre, siempre enferma.&lt;br /&gt;Y el enamoradisimo del Fachismo de Hittler vivia diciendo Hi Hittler..&lt;br /&gt;y tenia un telescopio y muchos papeles desordenados y una maquina de escribir vieja... y un amigo, el doctor Orias... que ya sabes... es el que luego le ayudo a publicar etc...&lt;br /&gt;y bueno, ella se acuerda que era bueno con ellas, las chiquitas, pero era un tipo espelusnante... con sus pelos parados y una voz temible.&lt;br /&gt;Y eso es todo, me conto algunas cosas mas de su familia, que tienen muchos textos ineditos que se niegan a publicar y parece que es por lo del fachismo.&lt;br /&gt;que te parece?... nada que no supusieramos pero igual ha sido muy interesante para mi oirla contar todo esto... finalmente poca gente lo conocio de tan joven....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ya chau.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mar&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32575823-115808921401506927?l=oxizo-oxizo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/feeds/115808921401506927/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32575823&amp;postID=115808921401506927&amp;isPopup=true' title='101 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115808921401506927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115808921401506927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/2006/09/algo-que-le-dijeron-mar.html' title='Algo que le dijeron a Mar'/><author><name>Oxizo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>101</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32575823.post-115800350732008999</id><published>2006-09-11T15:32:00.000-04:00</published><updated>2006-09-11T15:38:27.330-04:00</updated><title type='text'>Dos poemas a mis hijitos</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8044/3562/1600/IMG_0722.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 277px; CURSOR: hand; HEIGHT: 223px" height="223" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8044/3562/320/IMG_0722.jpg" width="320" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;&lt;strong&gt;Mateo tu sonrisa&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Como la paz de una lluvia&lt;br /&gt;—o del mar violentando la espuma de agua—&lt;br /&gt;en esa paz y en tu mirada brilla una luz&lt;br /&gt;sonrisa de luz&lt;br /&gt;y carne de los ojos húmedos que guardas atrás, en tus ojos&lt;br /&gt;con la luz de nieve&lt;br /&gt;—luz de agua—&lt;br /&gt;—ojos de la luz—&lt;br /&gt;Como si fuese tu sonrisa el agua de tu luz se acaricia a la mía cerca al mar de tu sonrisa&lt;br /&gt;Como si nunca supiese que atrás de tu sonrisa se encuentra el llanto amargo de una luz que golpea al cuerpo que recién empieza&lt;br /&gt;recién y apenas…. con dolor y agonía&lt;br /&gt;pero tú, sonriendo&lt;br /&gt;dejando la luz en libre vuelo&lt;br /&gt;dejando la alegría de ver tu sonrisa en los ojos de mi alma&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Grande y buen sebitas&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8044/3562/1600/IMG_0724.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 225px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" height="240" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8044/3562/320/IMG_0724.jpg" width="270" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Te sabía&lt;br /&gt;—¿te acuerdas?—&lt;br /&gt;tu nombre traías&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decías&lt;br /&gt;y eras sólo barriga&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando moría&lt;br /&gt;cuando el corazón de una tía se detenía&lt;br /&gt;hasta el dolor desconsolado y triste se conmovía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oscuros momentos te presidieron&lt;br /&gt;largos años de tormento que no acaban nunca&lt;br /&gt;nunca, nunca y jamás&lt;br /&gt;persiguen sin tregua&lt;br /&gt;lo sé ahora&lt;br /&gt;los puedo enfrentar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras sufría, llegaste&lt;br /&gt;Tenías que llegar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu madre&lt;br /&gt;—esposa, alma aparte—&lt;br /&gt;años antes&lt;br /&gt;—mas de veinte, cuatro más—&lt;br /&gt;en idéntico día&lt;br /&gt;también se aparecía&lt;br /&gt;nueva&lt;br /&gt;pequeña&lt;br /&gt;pura&lt;br /&gt;todavía yo no existía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo a la mitad del día diste el aviso de tu llegada&lt;br /&gt;Ya sabía&lt;br /&gt;te esperaba&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando pasó&lt;br /&gt;a tu madre abrían&lt;br /&gt;y filosas dagas&lt;br /&gt;me permitieron mirar tu cuerpo&lt;br /&gt;era un sala fría&lt;br /&gt;quirófano&lt;br /&gt;carnicería&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos acompañó una melodía que conocía&lt;br /&gt;era una amiga&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El carnicero hasta el codo metió para atraparte&lt;br /&gt;—¡y su vientre, el pobrecito, tan agredido!—&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luz traías&lt;br /&gt;intenso brillo que apagó mi noche&lt;br /&gt;supremo momento que me alejó&lt;br /&gt;de una sombra densa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella llegó para quitar&lt;br /&gt;y también traerte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si estoy vivo ahora&lt;br /&gt;es por la luz y la sombra&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32575823-115800350732008999?l=oxizo-oxizo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/feeds/115800350732008999/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32575823&amp;postID=115800350732008999&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115800350732008999'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115800350732008999'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/2006/09/dos-poemas-mis-hijitos.html' title='Dos poemas a mis hijitos'/><author><name>Oxizo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32575823.post-115757519655641829</id><published>2006-09-06T16:33:00.000-04:00</published><updated>2006-09-06T16:39:56.570-04:00</updated><title type='text'>Vacío en sal</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8044/3562/1600/01.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8044/3562/320/01.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;Se imaginan el vacío en medio de la sal&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;y saltan y sangran cantando su grito final&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;así uno se siente que imagina&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;así se imaginan los unos que sienten en mi&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;dentro de esta locura nadando en cerebro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;Hoy como si me hubieran arrojado una roca en la nariz&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;me saco mi piel para entregarla a la tierra seca y desnuda&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;pero la pacha me escupe, me insulta y se hace a la que no me conoce&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;y así solito otra vez me salgo de la cama&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;y me entrego a vivir el día, como si nada hubiese pasado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;y como si la noche no se hubiera esfumado en horas desveladas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;mirando los mounstros que soy en mi&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;La Paz, miércoles seis de septiembre de 2006, a las 16 y 32, piso 15&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32575823-115757519655641829?l=oxizo-oxizo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/feeds/115757519655641829/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32575823&amp;postID=115757519655641829&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115757519655641829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115757519655641829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/2006/09/vaco-en-sal.html' title='Vacío en sal'/><author><name>Oxizo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32575823.post-115749009798723154</id><published>2006-09-05T16:58:00.000-04:00</published><updated>2006-09-05T17:05:01.993-04:00</updated><title type='text'>A propósito de la carta de Saenz</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8044/3562/1600/DibujoSaenz.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8044/3562/320/DibujoSaenz.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;&lt;strong&gt;Una visión de aquello que se trata en la carta de Jaime Saenz&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;* Oscar E. Jordán Arandia&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, la &lt;a href="http://oxizo-oxizo.blogspot.com/2006/08/en-homenaje-al-poeta-jaime-saenz.html"&gt;carta de Jaime Saenz&lt;/a&gt;, escrita en “La Paz, 1 de noviembre de 1973.-“ y dirigida al “Señor Ricardo Bonel Valdés – Moscú” fue concebida debido a un requerimiento de parte de Ricardo Bonel Valdés —que era el hijo de un gran amigo suyo y que por la cercanía éste (el hijo) llegó a entablar también una amistad con el poeta— quien le había pedido a Saenz —entiendo que mediante su padre— que le dijera cómo podría él llegar a ser poeta… ¿qué se necesita para llegar a ser poeta?... Pero, recalco, no fue un requerimiento cualquiera pues venía de un amigo, de un entrañable amigo, y por tanto, esta carta, que nunca Saenz publicó mientras estaba vivo, pues nunca fue la intención el divulgarla cuando la escribió.&lt;br /&gt;Se trata de un documento publicado por primera vez por la compañera y gran amiga suya Blanca Withuctter, en un libro titulado Memoria Solicitada, que es una especie de biografía de Saenz, y en la que da a conocer, precisamente, esa carta cuya copia le fue entregada por Saenz para que Blanca la usara como apoyo para el ensayo que esta escribiendo y con el cual optaría a una maestría en literatura, si no me equivoco en la universidad de París. El ensayo se tituló Estructuras de lo imaginario en la obra poética de Jaime Saenz, y fue publicado como un anexo en el libro Obra Poética, de Jaime Saenz (1975).&lt;br /&gt;Es pues una carta sincera y personal en el sentido más estricto. El mismo Saenz apunta el carácter de la misma: “Te diré que hace tiempo quería escribirte y cuando viajó tu padre por estos mundos no hubo tiempo. Ahora me place escribirte. Ya sabes la sinceridad de mis palabras y digo lo que digo en todo momento con una soberbia y con una humildad de la gran puta. Formalismos no caben y sabrás disculpar cierta falta de orden y concierto que yo mismo noto en esta mi carta, una vez que el profundo afecto es la solo norma a que ello obedece; Y valga la aclaración de este peregrino a quien la desventura persigue y del mundo va huyendo en busca de la desventura”. Sin mencionar el comienzo mismo de la carta con estas palabras “Mi querido Gordo”, e incluso explícitamente en “Quisiera extenderme en muchas cuestiones. me interesa comunicarte mis puntos de vista, mi sentir y mi MANERA de ver. Me interesa traducir en términos tan claros como sea posible mi posición, asumida por obra de la vida misma frente al mundo, la posición en que me hallo yo mismo en mi propio mundo”.&lt;br /&gt;La sentencia final en el principio&lt;br /&gt;La carta comienza diciéndolo todo “La contigüidad de la muerte es la suprema gracia que puede esperar el artista” y el resto no es más que un desarrollo y una explicación de lo que esta frase expresa.&lt;br /&gt;La contigüidad de la muerte, la suprema gracia, y la espera del artista. Esas son las tres bases de su respuesta a la pregunta que propició la concepción del escrito ¿cómo se puede llegar a ser poeta?&lt;br /&gt;Como primer paso APRA llegar a ser un poeta habrá que llegar a experimentar la contigüidad de la muerte, es decir el haber logrado completar en vida el circuito vivir-morir-vivir. El haber pasado por la muerte, mientras se está vivo, pero atravesando la muerte y volver a la vida. De estar vivo, uno muere temporalmente, y luego sigue viviendo. “La cosa es que uno debería procurar estar muerto. Antes que ser devorado por la muerte, uno debería ver la manera de estar muerto. Pues el estar muerto significa estar en la muerte, haberse adueñado de la muerte, mientras que haber muerto significa haber sido devorado por la muerte y es cosa muy distinta”.&lt;br /&gt;¿Y cómo alcanzar el estado de la muerte sin morir permanentemente y ser capaz de volver al estado existencial de la vida? ¿Cómo alcanzar el estar muerto sin morir? Saenz era un hombre que pensaba mucho en la sensación del estar muerto y en muchas partes de su obra (por ejemplo, véase la introducción de sus relatos póstumos Vidas y Muertes, o en Muerte por el tacto, Aniversario de una Visión, y en algunos capítulos de La Piedra Imán) deja claras y específicas las prácticas por el usadas para alcanzar a sentir en el estar muerto, sin morir, sin dejar de vivir pero dejando de estar vivo.&lt;br /&gt;En ese estar muerto, según Saenz, es donde el poeta alcanzará aquello que le permitirá crear y materializar su obra, aquello que denomina sustancia poética y que es la matriz de la obra, lo que hace que la obra sea. Sin esa sustancia de la creación el poeta no podrá crear, y no será sino en el estar muerto donde el poeta alcanzará esa sustancia. Vale decir que sin estar muerto y sin alcanzar la sustancia de la creación no se podrá crear. “El estar muerto equivaldría entonces a una totalidad, o sea, la conjunción del morir y del vivir en que ha de nutrirse la sustancia poética, donde sólo cuentan los términos absolutos. El poeta —y se dice poeta al creador— ha de crear antes que nada la sustancia de su creación, por cuánto no podrá crear sino con esta sustancia la obra de su creación. Quiere decir que sólo se podrá crear después de haber creado, no antes. Quiere decir que el conocimiento en el vivir es insuficiente para alcanzar la sustancia de su creación, por lo que habrá que remitirse al estar muerto. Quiere decir que el estar muerto es de hecho la sustancia de la creación”.&lt;br /&gt;Cuando Saenz se refiere a crear la sustancia de su creación, apunta a que no será sino con la creación de su estar muerto que el poeta podrá crear, crear el estar muerto para beber de la sustancia de la creación con lo que podrá crear el poeta su obra. Así de claro.&lt;br /&gt;Cómo alcanzar la suprema gracia&lt;br /&gt;El siguiente paso es alcanzar la gracia, y Saenz introduce la estrategia para alcanzar la gracia aclarando de qué es de lo que se trata ese asunto de crear. Pues será en el crear donde funda el espacio del poeta.&lt;br /&gt;Y Saenz es preciso y contundente cuando se refiere al crear, que no tiene que ver con el inventar, ni imaginar ni fantasear, sino con el mirar la realidad y adentrarse en ella, sin mentiras, sin decoros y sin posturas farsantes, pues de lo que se trata es de ser verdadero. En los siguientes dos párrafos, transcribo las reflexiones del poeta y pongo fin al comentario al respecto del crear por ser suficiente lo que Saenz expresa:&lt;br /&gt;“Pues el crear no es cuestión de buena voluntad ni cosa por el estilo. El crear no tiene nada que ver con nada. No cuenta absolutamente para nada aquélla Zarandaja llamada inspiración. Y mucho ojo con esta zarandaja o sea la así llamada inspiración: es cosa de ganapanes. De pelafustanes y de literatos. Pues todavía creen que escribir es inventar, imaginar y fantasear, muy ufanos de las cuatro huevadas bien bonitas que escriben entre suspiros y que leen con voz desmayada —en las veladas literarias se entiende; en las reuniones artísticas, ante espíritus selectos y delicados, ante personas elegantes y distinguidas, de gran sensibilidad poética –¿te das cuenta?.&lt;br /&gt;“Pues no hay para que inventar nada. No es necesario imaginar nada. Todo esta vivo y latente en el profundo estrato de la realidad verdadera., y sólo espera ser revelado. En profundo estrato de la realidad humana encontraras todo lo irreal, todo lo fantástico, todo lo bello, todo lo monstruoso, todo lo aterrador, todo lo inhumano que hayas soñado jamás […]&lt;br /&gt;Pero aquí, pasa inmediatamente a la gracia, como el supremo favor, beneficio o dádiva, por llamarlo de alguna forma. Se trata de alcanzar un estado de internación al mundo oculto que oculta en el mundo, y que ésta en él, pero por lo mismo, oculto y cubierto de un velo para la mirada de los “no iniciados en el secreto” de lo oscuro, de la alquimia y de la magia., de la “sinrazón del mundo”.&lt;br /&gt;“[…] –y ya se sabe que todo tiene su precio. Nada se hace impunemente. Cuesta muy caro acercarse a la realidad verdadera, acercarse a la realidad humana” […] Me interesa, y ello es así, precisamente, en la medida en que me interesa el punto crucial, conformado por las grandes interrogantes, por las grandes dudas, por las grandes angustias que fluye a esta altura de la juventud, de tu juventud, de la juventud de un artista, quien seguramente se halla en trance de lanzar sus naves “hacia nuevas orillas” (Mussorgsky) –Hacia nuevas orillas, dispuesto como estas tú mismo a dar el salto irreversible y definitivo que te llevara en busca de la gracia.&lt;br /&gt;“Pues paradójicamente la gracia tiene su precio, la gratuidad por excelencia es cosa que uno tiene que ganar, y no podrá descender de lo Alto sino por obra y por determinación de uno mismo. Habrá que quemarse, pero no será suficiente quemarse, sino que uno mismo deberá encender con sus propias manos el fuego para quemarse. Uno mismo tendrá que haber provocado el incendio en lo Alto a fin de que descienda la gracia. Y porque la gracia es cosa real y no mera palabra, encierra ignorados peligros. Exige mucha grandeza, muchos renunciamientos. Y causa muchos dolores que se difunden como hormigas en la sangre, como hormigas en el hueso, como hormigas en la carne; y así estas condenado, por mas que te rías de las hormigas. Estás condenado, en cuanto la gracia que sobre tu cabeza desciende ya es maldición mirando unos ojos en tus ojos la podredumbre ne tus ojos, que por tuyos no lo son con gran asombro ante el acabamiento con júbilo ante la esencial sinrazón del mundo, la oculta razón del tiempo, y así estas condenado mirando el dolor de la condición humana, haciendo de ti el ser real, el que crea, el que se duele, el que sufre, el que conoce la muerte y conoce el secreto así estas condenado por el peso del mundo, que gratuitamente llevas sobre tus hombros. Así se entiende la esencia diabólica de la gracia.”&lt;br /&gt;El estar del artista&lt;br /&gt;Finalmente, luego de referirse a la juventud y a la madurez, el poeta concluye la carta abordando el estar del artista y su responsabilidad hacia el mundo, habiendo alcanzado el derecho de ser llamado artista por la gracia, la creación, la sustancia de la creación, el estar muerte y la contigüidad de la muerte.&lt;br /&gt;El asumir como condena y como misión fundamental en la vida el oficio de ser artista (es decir, poeta “y se dice poeta al creador”) implica llevar el peso del mundo sobre los hombros, pues al develar el misterio del mundo —oculto en el mismo mundo— no se podrá sino cumplir y transitar el camino verdadero de uno mismo a fin de lograr la conjunción con la totalidad (véase la primera parte).&lt;br /&gt;Y para no ser redundante en algo que Saenz lo explica suficientemente, concluyo este análisis citando la parte final de la carta:&lt;br /&gt;“Y ahora escucha bien mi querido Gordo, esto que voy a decirte: por el estado de gracia comprenderás en lo profundo el misterio de la juventud. Así podrás hacer todo cuanto te propongas, malo o bueno. Serás capaz de decir adiós cuantas veces sea necesario. Con el sufrimiento, con el dolor y con el adiós, habrás creado en gran parte la substancia de tu creación, y por ende, tu misterio. El misterio particular y personal para adentrarte en el misterio total. Y será necesario adivinar, será necesario descubrir, será necesario mirar fijamente y durante mucho tiempo, habrá que saber porqué llueve, porqué no llueve, porqué la tierra es como es, porqué la muerte es como es, porqué las cosas son como son. Y nada de inventos. Nada de fantasías. Solamente la verdad. Pues crear es ser verdadero. Si no lo eres no hay nada. Por eso es necesario ser humilde. Ser humilde para conocer, para encontrar la verdad. Quien es humilde será orgulloso, despiadado y soberbio; el aprendizaje de la humildad así lo determina. Y tan sólo el humilde podrá comprender el sentido de semejante contradicción, por ser humilde, y sabrá comprender todas las cosas, por ser un iniciado en el secreto de la obra (opus), a la que está ligado por indestructibles lazos de orden mágico.&lt;br /&gt;“Como podrás ver, todo esto se relaciona íntimamente con el espíritu de la alquimia. El artista es un místico, al igual que el alquimista; en el ejercicio de la mística encontrará la materia prima de la obra. La obra está en función de la totalidad, para el alquimista; es la totalidad misma, no es cosa que se puede terminar. La obra es inconmensurable. La obra lo es todo.&lt;br /&gt;“Largo y difícil es el camino, para el no-iniciado, fácil y corto para el iniciado; he aquí una trampa mortal para el iniciado. Una prueba de extremo peligro: Puede el iniciado avanzar diez años, veinte años, en una fracción de segundo; ya verá él si debe o no debe hacerlo. Pues en la misma medida en que vayas avanzando tendrás que ser despiadado —despiadado contigo mismo para gobernar en lo profundo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Oscar E. Jordán Arandia, poeta y escritor, aprendiz de filósofo y actor consumado, veedor del mundo y brujo de posesión, padre de familia y un canalla sinvergûenza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32575823-115749009798723154?l=oxizo-oxizo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/feeds/115749009798723154/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32575823&amp;postID=115749009798723154&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115749009798723154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115749009798723154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/2006/09/propsito-de-la-carta-de-saenz.html' title='A propósito de la carta de Saenz'/><author><name>Oxizo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32575823.post-115628030101706300</id><published>2006-08-22T16:55:00.000-04:00</published><updated>2006-08-22T16:58:21.030-04:00</updated><title type='text'>El cuarto</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;El cuarto&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;Oscar E. Jordán Arandia&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;El hombre no es rey del mundo. Es parte de las cosas que participan en el tiempo, en él, que las va muriendo, poco a poco, en el espacio. Juntos transcurren su vida en el mundo, que también se va apagando.&lt;br /&gt;Cosa es todo aquello que existe. Los hombres son cosas que en el pensamiento se reflejan y, alrededor, otras cosas son testigos de su vivencia.&lt;br /&gt;Habitabas tú en la octava calle de la avenida ocho. Todo esto no lo sabías, pero aún así pasabas por la vida. Un cuarto tenías, único espacio que tuyo creciste que era.&lt;br /&gt;Hoy te recuerdo el momento aquel que abandonaste tu naturaleza humana. En ese ocaso, sin darte cuenta, jugaste a pensar profundo, a extender los ámbitos que en tu pensamiento existían. Jugada mortal. Ruleta rusa.&lt;br /&gt;La puerta se abrió y entraste al cuarto. Aquella entrada al oeste miraba, dirección que lleva al lugar donde el sol se oculta o muere. Al pisar el suelo, secretamente, sabías que de ahí nunca más vivo saldrías. Tú no elegiste nada, las cosas hacía ti fueron; ya sabes, sin embargo, que eso no es ningún consuelo.&lt;br /&gt;Cerraste la puerta y diste un rápido vistazo a las cosas que en tu cuarto habían: puerta, libros, escritorio, lámpara, ventana, cama, reloj y revolver. También estabas tú que en ese momento intruso —y nada más que intruso— eras.&lt;br /&gt;Te posaste en la cama, silenciosamente, porque sentiste que entrabas a un ámbito extraño y ajeno. Al borde estabas y no parpadeabas, no te movías, no pronunciabas sílaba alguna. La puerta empezó a mirarte reprochándote la entrada. Tú pudiste percibir aquello, sorprendido del palpitar de aquella madera. Entrecruzaron miradas, la tuya era la más asustada. La puerta que estaba estática no se dejó amedrentar por tu sorpresa. Con ánimo perverso empezó a curiosear tus propios pensamientos. No sabías nada de eso, sentías solamente el sentir de la puerta y tuviste vergüenza de haber confiado tanta privacidad a algo que no estaba muerto. Avergonzado, trataste de ignorarla mirando hacia el techo.&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;Tenías treinta y dos años cuando ocurrió ese suceso. A esa edad tus libros profundos eran el único tesoro que escondías. Pensar en ellos creías que en algo aliviarían tu miserable vergüenza. Bajaste la cabeza para mirarlos un poco y te encontraste escuchando cientos de voces que en único chillido reprochaban tu vivencia. Ellos mejor que nadie sabían que estabas fornicando con inalcanzables pensamientos. Ellos te decían cómo es que usaste las palabras que tenían para tus perniciosos fines. Leer mi amigo, es un arma de doble filo: conocimiento aporta y por ello malestar, vértigo, confusión y falsos sentimientos. Traidores pensaste que eran los libros al decirte que tu vida un sin sentido era. Tanto leer tus propios sentimientos se transformaron en un oscuro charco de agua estancada. Ya nada sentías, ninguna agua nueva te fluía por dentro, en un pozo con fondo sucio habías formado tu conciencia. Una solemne mentira te decían los libros que vivías… acertaban, muy bien lo sabías. “Nada pudiste sentir, no elevaste tu conciencia, ni un peldaño ascender lograste” era el grito que en tus oídos retumbaba. Entendiste que al leer entablabas un diálogo con los titanes muertos; sabes ahora que con ellos no se juega. Preparado uno tiene que estar para resistir conversaciones duras.&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;A partir de ese momento quisiste huir del cuarto en el que estabas pero las cosas no te dejaban. Empezaste a escuchar el reloj que de la pared colgaba: Tic…… Tac…… te decía.&lt;br /&gt;Tu escritorio, los ojos no te había apartado de encima. Balbuceaba cosas que no entendías. En él pasabas horas escribiendo ensayos que a nadie servían. Las palabras de otros con palabras distintas y las distintas palabras con otras palabras, sólo eso escribías. De ti no contabas, realmente nada tenías que decir porque nada en ti había. Oquedades, profundas oquedades habitaban en tu conciencia y solamente surgían los ecos de las palabras guardadas de todo lo que leías. Tu obrar escrito mostró su rostro verdadero, era el rostro vacío de un hombre sin ley, sin palabra. Entender quisiste, en ese momento, al descalabrado escritorio; sin embargo, confuso, incoherente y ajeno se presentaba todo para tus sordos oídos. La peor de las torturas pensaste que era no oír al único testigo de tu fértil obra escrita. Nada decía ella —tu obra— nada que entender pudiera un ser que sólo padecía el delirio de aquel instante.&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;IIII&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;Pensaste en la oscuridad —que posesionada ya estaba de aquel cuarto— como cómplice de ese fatal momento. Acudiste entonces a la lámpara que estaba callada. Cuando lograste prenderla un destello de fuego quemó tus ojos; así supiste que el ser está calcinado de fuego desde el principio de los tiempos. Todo el cuarto se iluminó de una intensa llama que te cubría. El génesis de la vida, la ardiente experiencia vital que se va apagando, que de las manos huye como las cenizas… todo ello quedó petrificado en esos segundos de vida.&lt;br /&gt;Tic…… Tac…… seguías escuchando.&lt;br /&gt;Toda la vida quisiste ser un iluminado pero recién te dabas cuenta de que no había en ti agallas para resistir hazaña semejante. Luz en todo el cuarto se hizo y, aún así, nada te salvaba de aquella vivencia plena.&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;V&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;La ventana que en tu cuarto vivía te hizo añorar las cosas profundas quie la naturaleza nos muestra. Sin embargo, al mirarla, encontraste el reflejo del vacío rostro que miraba la hueca mirada que nunca esconder pudiste. El reflejo de un moribundo que nada dejaba a la vida sino una cosa más que se pierde… eso viste. Eras eso, nada más.&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;VI&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;Tic… Tac…&lt;br /&gt;Tic… Tac…&lt;br /&gt;La fiel guardiana de tus sueños te abrazó de golpe. Te hundió en sus fuertes garras castrando cualquier movimiento que intentaras. Atrapado estabas, escuchándola decir que los sueños de la realidad no te sacan. Tantos sueños para acabar en la inútil vida que siempre llevaste.&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;VII&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;Un pedazo de hierro, no muy largo, feo. En el límite momento, seductor y tibio se vuelve. Su carne dura es la más deseable. Va hacia ti, te llama, te busca, quiere absorber el mundo que llevas. Suavemente se posa en tus manos, en la posición justa para decirte: “te amo”. Te llama con un rugido que en tus oídos estalla. Aunque lo hubieses querido nunca hubieras podido rechazar su grito.&lt;br /&gt;Tic… Tac… Tic… Tac… era lo único que ahí se movía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;VIII&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;El canto del reloj fue lo último que escuchaste. Luego cosa fuiste, parte leal del mundo de las cosas.&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;Fin de El Cuarto&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32575823-115628030101706300?l=oxizo-oxizo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/feeds/115628030101706300/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32575823&amp;postID=115628030101706300&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115628030101706300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115628030101706300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/2006/08/el-cuarto.html' title='El cuarto'/><author><name>Oxizo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32575823.post-115626851923269738</id><published>2006-08-22T13:35:00.000-04:00</published><updated>2006-08-22T13:41:59.256-04:00</updated><title type='text'>Lectura en escena de El occiso</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;strong&gt;Esta es una lectura en Escena de El Occiso, de María Virginia Estenssoro, por Oscar E. Jordán Arandia&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenas Noches.&lt;br /&gt;Me llamo Negro Jordán, me dicen Oscar.&lt;br /&gt;Soy Lector, he leído El Occiso, de María Virginia Estensoro, lo conozco de memoria. Quiero Contarlo.&lt;br /&gt;El Occiso, de María Virginia Estensoro, publicado en La Paz, en abril de 1937. En la primera página dice:&lt;br /&gt;"Este Libro es una crucifixión y un INRI", Crucificar significa clavarse en la cruz, y el INRI es la inscripción que se hace en la cruz del por qué se ha sido crucificado. Así, con este libro, María Virginia Estenssoro se crucifica en vida y en ese mismo libro se inscribe las razones del por qué se ha crucificado.&lt;br /&gt;"Este Libro es una crucifixión y un INRI".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;En la segunda página dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;"A la memoria de Enrique Ruiz Barragán.&lt;br /&gt;En la desolación de mi vida;&lt;br /&gt;En la soledad de mi corazón,&lt;br /&gt;Se ha engarfiado el dolor&lt;br /&gt;como un áncora, en el fondo del mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en la tercera página, cuando empieza el primer cuento del libro dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;"El Occiso&lt;br /&gt;11 de abril de 1937&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;Fue como un despertar.&lt;br /&gt;Un despertar de sueño clorofórmico.&lt;br /&gt;Un despertar que venía de la nada, una nada hecha de pesadilla y de opresión.&lt;br /&gt;Le arrancaron la vida de cuajo.&lt;br /&gt;Y se congeló de Infinito.&lt;br /&gt;Y ya no sintió más.&lt;br /&gt;Se transformó quizá, en un trozo de hielo tal vez, en una piedra fría y negra.&lt;br /&gt;Y ya no fué.&lt;br /&gt;Ya no fue... Y ahora, era otra vez.&lt;br /&gt;Había vuelto de la nada, y en la nada seguía.&lt;br /&gt;Estaba formado de vacío, de silencio, de inmovilidad y de frío.&lt;br /&gt;De un frío de éter.&lt;br /&gt;Era ahora, de éter y de desesperación.&lt;br /&gt;Había despertado de un sueño clorofórmico, con una lentitud de siglos.&lt;br /&gt;Había despertado de un sueño de piedra, en una vida de hielo.&lt;br /&gt;Despertó muerto.&lt;br /&gt;Estaba muerto: sin voz, sin movimiento, sin vista, sin calor!&lt;br /&gt;Con la sangre coagulada.&lt;br /&gt;Con los miembros yertos, tiesos y endurecidos.&lt;br /&gt;Con las pupilas fijas y dilatadas, como bolas de cristal.&lt;br /&gt;Con las manos crispadas, los oídos tapiados, y el cerebro en febril actividad...&lt;br /&gt;Entonces, su desesperación, su angustia, su vacío, su soledad y su silencio, se agudizaron, se exasperaron, y se poblaron de horror: se llenaron de tinieblas y de nieblas; de penumbras de orto y de oscuridades de pavor...&lt;br /&gt;Pensó.&lt;br /&gt;Primero poco a poco; después, con celeridad pasmosa, con velocidad inconcebible, atravesando todas las capas, y todos los límites, y todos los espacios.&lt;br /&gt;Galopó sobre el Tiempo y bebió la Distancia.&lt;br /&gt;Fué más allá de lo Eterno y lo Absoluto.&lt;br /&gt;Y el pensamiento se le rompió de pánico, se le quebró de espanto, se le trizo de miedo.&lt;br /&gt;Si hubiera estado vivo, se le habrían erizado los cabellos mojados de sudor, y se le habrían desgarrado las fauces como ramajes resecos.&lt;br /&gt;No pudo gritar.&lt;br /&gt;Ni pudo levantarse ni huír.&lt;br /&gt;Estaba amurallado en el ataúd.&lt;br /&gt;Muerto.&lt;br /&gt;Definitivamente muerto.&lt;br /&gt;Era el occiso.&lt;br /&gt;Era el occiso, el difunto pálido, el extinto lívido.&lt;br /&gt;Era el finado de los cuentos de ánimas.&lt;br /&gt;Y el muerto, el fantasma, sufría tan horriblemente, tan espantosamente, como nunca pudieron sufrir todos los vivos.&lt;br /&gt;Era un terrible automartirio en el que el pensamiento le servía de estilete y de cuchillo.&lt;br /&gt;Era un dolor tan enorme, que fué haciéndose palpable y consistente; que fue espesando el vacío, colmando la soledad, volcándose en la nada.&lt;br /&gt;Era un dolor profundo y hondo como el agujero en que yacía; un dolor profundo y hondo que crecía y se agigantaba, y que iba, tal vez, a romper la caja, la muralla, el límite.&lt;br /&gt;Y el occiso tremaba de alegría al pensar en su liberación.&lt;br /&gt;El hombre resurgía en el muerto, y soñaba como hombre que fué, no como larva que era, como fantasma que nacía.&lt;br /&gt;Saldría, con su suplicio tremendo, de este in pace implacable, y podría expandirse, esparcirse, volar!...&lt;br /&gt;Pero, después, como a un hombre, le retornaba la duda. Y comprendía que se quedaría allá. Bajo la tumba blanca de cal. Encajonado en la madera dura. Por siempre, por toda una eternidad.&lt;br /&gt;Y el miedo se le enroscaba otra vez en el cerebro. Se le ovillaba en la mente. Y lo enloquecía de pavor.&lt;br /&gt;Pavor.&lt;br /&gt;Pavor por qué? Si en las horas pretéritas, después del día de fatiga, de trabajo o de placer, sentía esa dulce alegría con la pequeña muerte de cada noche y se tendía blandamente en el túmulo blanco del lecho para ser CADÁVER unas horas.&lt;br /&gt;Pavor por qué?&lt;br /&gt;Y el occiso seguía pensando. En un suplicio cada vez más inmenso y más feroz. Tan inmenso y tan feroz que se hinchaba, inflando y conmoviendo la fosa con un rumor sordo y lúgubre.&lt;br /&gt;Y la nada se volvía densa. La nada se espesaba de una lava pululante, de un líquido viscoso, con olor a humedad y a moho.&lt;br /&gt;Era que su pensamiento había envejecido y se cubría de herrumbre y de orín? Era que su dolor se materializaba, convirtiéndose en una vegetación parasitaria que, como inquieto azogue, le nacía por los muslos, por las corvas, por el vientre, en el cuello, en el pecho?&lt;br /&gt;Era que un hedor fétido, con olor a podredumbre, le brotaba por las cuencas orbitarias, le escocía en las fosas nasales y le resbalaba por los pómulos como gotas de sangre tibia y negruzca?&lt;br /&gt;Eran los gusanos?&lt;br /&gt;Ay!&lt;br /&gt;Eran los gusanos!&lt;br /&gt;Ay! Ay! Ay!&lt;br /&gt;Eran los gusanos, gordos, redondos, pegajosos, viscosos, llenos de babas y de pus.&lt;br /&gt;Eran los gusanos que se arracimaban, que se multiplicaban, y que crecían, subían, bajaban, y corrían por todo su cuerpo en surcos flemosos.&lt;br /&gt;Eran los gusanos que se lo comían como pulpos ávidos, como vampiros insaciables y voraces.&lt;br /&gt;Eran los gusanos que le chupaban todo el ser, con besos asquerosos de encías desdentadas.&lt;br /&gt;Eran los gusanos. Sus compañeros últimos. Sus amigos postreros que llenaban su vacío y su soledad.&lt;br /&gt;Y el occiso iba desapareciendo cada vez más rápido y deshaciéndose más pronto en tal compañía.&lt;br /&gt;Las costillas, desmachadas, se astillaban, desprendiéndose del esternón.&lt;br /&gt;Los órganos, las vísceras, las entrañas, habían desaparecido.&lt;br /&gt;El cuajarón sanguinoliento del corazón que estaba congelado, pero en su lugar, se había desgajado de raíz.&lt;br /&gt;La carcoma le roía los huesos. E iba trepando implacable.&lt;br /&gt;Por los oídos sintió una salmodia de réquiem, un doliente himno ultraterreno.&lt;br /&gt;Y, de la superficie del cráneo mondo, penetró aquella masa pegajosa por la cavidad de la cabeza y fue rodeando los caracoles de las circunvoluciones cerebrales.&lt;br /&gt;Y otra vez, el occiso, se perdía, con lentitud de siglos, en el sueño clorofórmico.&lt;br /&gt;Otra vez era de hielo de éter y de nada.&lt;br /&gt;Todavía le quedaban retazos de pensamiento, girones de idea.&lt;br /&gt;La memoria se iba hundiendo lentamente en un bloque de algodón.&lt;br /&gt;Ya no sabía.&lt;br /&gt;Se esforzaba en recordar.&lt;br /&gt;Qué había aquí ahora hace un minuto&lt;br /&gt;Qué había? Qué había?&lt;br /&gt;Persistía aún el recuerdo fugaz:&lt;br /&gt;Un tul color de naranja rodeando una garganta.&lt;br /&gt;Pero, enseguida, inmediatamente, ese mismo instante, no había ya color, ni tul, ni garganta.&lt;br /&gt;Qué tenía aquí, ahora, ahora mismo?&lt;br /&gt;Qué! Qué! Qué!&lt;br /&gt;Le quedaban todavía dos compases, ocho notas de un minueto de Beethoven.&lt;br /&gt;—      Tralalá, lalalalá, la, la, lá...&lt;br /&gt;Y ahora?&lt;br /&gt;— Tralalá, lalalalá...&lt;br /&gt;Y ahora?&lt;br /&gt;— Tra... lá...&lt;br /&gt;Y no más.&lt;br /&gt;No más&lt;br /&gt;Estaba otra vez perdido para siempre en la nada. DISUELTO en el vacío. Hundido en el sueño clorofórmico.&lt;br /&gt;Se iban alejando los gusanos.&lt;br /&gt;Habían terminado de comer.&lt;br /&gt;Sin embargo, uno insistía. El último. Chupando impávido el único cuajo de sangre que quedaba.&lt;br /&gt;El último gusano... El último gusano... debía ser de luz, de una luz verde.&lt;br /&gt;AY!&lt;br /&gt;Y el grito del occiso al terminar fue un grito de espasmo, una convulsión de placer. Fue como la postrera eyaculación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera rebrillaba el sol y anidaban los pájaros en los ramajes verdes y jugosos cantando como locos.&lt;br /&gt;Y el occiso, todo espíritu, se bañaba en luz."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;Fin de El Occiso&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32575823-115626851923269738?l=oxizo-oxizo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/feeds/115626851923269738/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32575823&amp;postID=115626851923269738&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115626851923269738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115626851923269738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/2006/08/lectura-en-escena-de-el-occiso.html' title='Lectura en escena de El occiso'/><author><name>Oxizo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32575823.post-115619248812058732</id><published>2006-08-21T16:27:00.000-04:00</published><updated>2006-08-21T17:14:06.276-04:00</updated><title type='text'>NEGRO</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8044/3562/1600/Oxizo03.png"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8044/3562/320/Oxizo03.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;strong&gt;NEGRO&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Rosa Magaly&lt;br /&gt;Y a Cucho&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al elegir Negro mis manos para que ellas articulen sus letras, quiso él enfrentarse a los jueces y desafiar a los verdugos.&lt;br /&gt;La poesía es canto, requiere ser cuerpo y palabra, movimiento y figura, danza y paisaje, requiere delirio y espectadores que alimenten su fuerza en la catarsis colectiva, para expandirse y ser mundo.&lt;br /&gt;Negro viene del frío a mis manos para ser letra y escenario. Escribirlo fue asunto de vida o muerte. Sea pues Negro bienvenido.&lt;br /&gt;Presento a Negro ante sus jueces y verdugos, aquí mi labor se acaba pero confieso que perdí un pedazo de sangre, de carne y de piel seca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Paz, octubre, 24 de 2002&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Advertencia&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí el primero es último porque el cuarto es tercero y el segundo está primero. Ruego respetar el orden y no intentar empezar por el cuarto que es en realidad el primero ya que se inicia siempre en el segundo, segundo que aquí es en realidad tercero.&lt;br /&gt;Las consecuencias que ocasione el leer en otro orden que no sea el indicado serán de absoluta responsabilidad del lector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL AUTOR&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Canto II&lt;br /&gt;Primer Tono del Canto Segundo&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Y en medio de la suspensión&lt;br /&gt;me nace un reflejo&lt;br /&gt;cálido, candente&lt;br /&gt;y una voz&lt;br /&gt;sin eco&lt;br /&gt;llama y me nombra&lt;br /&gt;separándome del espejo&lt;br /&gt;con lentitud se asoma&lt;br /&gt;en rojiza y amarillenta forma&lt;br /&gt;al cielo escupe azul&lt;br /&gt;y se adivina una luz de fuego&lt;br /&gt;y se descubre el salto&lt;br /&gt;y te separas sin alejarte&lt;br /&gt;y somos de nuevo&lt;br /&gt;y respiramos&lt;br /&gt;y la piel iluminada en sangre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Segundo Tono del Canto Segundo&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos encontramos siendo&lt;br /&gt;estando nos vemos&lt;br /&gt;sintiendo el pálpito en la claridad&lt;br /&gt;el mundo aquí y no allá&lt;br /&gt;y piedras en un paisaje inmóvil&lt;br /&gt;que cierra inquebrantable&lt;br /&gt;la esfera diminuta del tiempo&lt;br /&gt;cristal de agua sin forma&lt;br /&gt;blanda de piel&lt;br /&gt;extendida en todo mi cuerpo&lt;br /&gt;con solamente tocarme&lt;br /&gt;y enciende en nosotros fuego&lt;br /&gt;que habita la montaña de frío&lt;br /&gt;en ese preciso momento&lt;br /&gt;nos fragmentamos del todo&lt;br /&gt;y son nuestros pedazos huérfanos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Tercer Tono del Canto Segundo&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, sólo un número sin nombre&lt;br /&gt;un elemento en un hueco vacío&lt;br /&gt;yo sin ti&lt;br /&gt;tú sin mí&lt;br /&gt;nos quemamos otra vez&lt;br /&gt;penetra a la luz el fuego&lt;br /&gt;y en el brillo calcinante las pupilas&lt;br /&gt;resplandeciendo de sol&lt;br /&gt;en la oscuridad encendida&lt;br /&gt;hundida en la distancia&lt;br /&gt;que se apaga para encenderse&lt;br /&gt;y luego apagarse para volverse a encender&lt;br /&gt;mientras se traga el oxígeno&lt;br /&gt;que extiende al eco de tiempo&lt;br /&gt;alejándonos del aspecto&lt;br /&gt;del mirar de la mirada por dentro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Cuarto Tono del Canto Segundo&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto la sensación de pasar algo sin notarlo&lt;br /&gt;sensación del pasado&lt;br /&gt;y una nostalgia de lo perdido&lt;br /&gt;la luz amarilla persigue otra vez&lt;br /&gt;ahora escupiendo furia&lt;br /&gt;brillan las caricias tocando mis pies&lt;br /&gt;gusta y disgusta doliendo&lt;br /&gt;—te vas—&lt;br /&gt;aparecen y reconozco a otros igual a mí&lt;br /&gt;se quema la piel de frío&lt;br /&gt;empieza a calcinar el mundo&lt;br /&gt;—vienes y estamos unidos—&lt;br /&gt;mata de sol este instante&lt;br /&gt;ciego y sin voz&lt;br /&gt;sombra sin cuerpo&lt;br /&gt;y una lava que arde en los cabellos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Quinto Tono del Canto Segundo&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pupilas rojas encandecidas&lt;br /&gt;destello que arde y estalla&lt;br /&gt;cocinándose están las ideas&lt;br /&gt;temblores cuando las pisadas regresan&lt;br /&gt;y no encuentro alivio para el fuego que hierve en las venas&lt;br /&gt;todos los momentos entrando&lt;br /&gt;hasta llenar esta cabeza encendida&lt;br /&gt;dejando la claridad desvanecida&lt;br /&gt;tibio se torna el brillo enrojecido&lt;br /&gt;los párpados apagados se abren&lt;br /&gt;emergen despejadas mis pupilas&lt;br /&gt;y aparece alguien ante el reflejo del espejo&lt;br /&gt;tiene en la mirada algo cálido y familiar&lt;br /&gt;y hace una mueca de bienvenida que de tan cercana me es desconocida&lt;br /&gt;con desconcierto me encuentro habitando con un otro igual&lt;br /&gt;justo cuando asomo mi rostro ante el ovalado cristal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Canto III&lt;br /&gt;Primer Tono del Canto Tercero&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el espejo se aparece el dos&lt;br /&gt;pero coexiste una voz —mía—&lt;br /&gt;y un aquí&lt;br /&gt;con piel y latido&lt;br /&gt;luego tú&lt;br /&gt;llevando infinitos otros&lt;br /&gt;bofetadas, palmadas y mi voz&lt;br /&gt;gritando con llanto extraño&lt;br /&gt;anunciando el dolor que persiste en el codo&lt;br /&gt;y un cirujano me pega en la cara&lt;br /&gt;y nace mamá&lt;br /&gt;y mi papá&lt;br /&gt;con el grito de la voz abofeteada nace una canción&lt;br /&gt;una luz unida a la tijera&lt;br /&gt;y mamá abierta de la panza&lt;br /&gt;sangrando&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Segundo, tercer y cuarto Tono del Canto Tercero&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me reflejo en el espejo masturbándome en el rincón&lt;br /&gt;resbalo mi deseo en el pupitre de la sala vacía&lt;br /&gt;la Madre Ana ofendida mira desde atrás&lt;br /&gt;con un coscorrón saluda y una oreja me estira&lt;br /&gt;una mancha negra en el cuaderno&lt;br /&gt;y el brillo del sol calentando el pelo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;escucho risas desde una voz maternal&lt;br /&gt;papá muriendo en la cárcel imagino cuando recibo un balón&lt;br /&gt;una tras otra resbalo las mesas&lt;br /&gt;creciendo la mañana se extiende&lt;br /&gt;y camina el sol del oriente hacia el poniente&lt;br /&gt;y el brillo del sol quemándome en el pelo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;entre hermanos se observan jugando&lt;br /&gt;cómplices de la luna y el deseo&lt;br /&gt;en la hierba y el incesto conozco un frío en el esqueleto&lt;br /&gt;y del pánico despierto al soñarme enano&lt;br /&gt;—feo, malo, con el dedo gritando—&lt;br /&gt;y desaparece el niño en aquel tren lleno de olvido&lt;br /&gt;y como si el reflejo del espejo fuese bienvenido&lt;br /&gt;me escupe su nombre en la cara: Negro&lt;br /&gt;yo cortésmente grito un Oscareduardo&lt;br /&gt;y hay un cristal que nos separa&lt;br /&gt;y una negritud en mi osamenta&lt;br /&gt;y se nombra Negro de nuevo&lt;br /&gt;y me dice mirándome&lt;br /&gt;y proyectan sus pupilas escenas ya pisadas que no las quiero volver a mirar&lt;br /&gt;y me veo calcinado por el Sol&lt;br /&gt;mientras Negro: “un frotecito más, un frotecito más”&lt;br /&gt;y me induce a la caricia&lt;br /&gt;y una vez y otras ciento cuarenta veces más&lt;br /&gt;y ninguna mujer se salva de la fantasía cuando froto y resbalo en la cama o en la mesa&lt;br /&gt;y el brillo del sol quemándome en el pelo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira Negro con una cara que me figuro igual a la mía cuando me froto en la caricia&lt;br /&gt;y Negro me cuenta de la almohada y del calzón de señora y del vestido amarillo&lt;br /&gt;y disfruto imaginando a cientos de miles de millones de mujeres desnudas acariciándome&lt;br /&gt;y se está riendo Negro&lt;br /&gt;y varios amigos se ríen de lo mismo&lt;br /&gt;Y se ríen de mí en el colegio&lt;br /&gt;de lo que digo y lo que opino&lt;br /&gt;de los lentes de mi abuela que me los tengo que poner porque sino no veo&lt;br /&gt;pero con todo en el colegio no doy pie con bola&lt;br /&gt;y aplazo tras aplazo hasta salir bachiller&lt;br /&gt;y la pobre de mi madre sufriendo a más no poder&lt;br /&gt;y el Negro mirando&lt;br /&gt;y me canso de frotar&lt;br /&gt;y Negro me dice: “no me mires más”&lt;br /&gt;y yo me alejo del espejo admirado del cinismo con el que Negro me trata&lt;br /&gt;y el brillo del sol quemándome en el pelo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Quinto Tono del Canto Tercero&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay forma en mí que permita moverme&lt;br /&gt;El espejo infinito se cierra&lt;br /&gt;Y hace que mire Negro desde todos y cada uno de los rincones de mi cuerpo&lt;br /&gt;Y Negro se ha hecho parte de mí y no me había dado cuenta sino hasta ahora que lo siento tocándome la espalda&lt;br /&gt;Que negra noche es la que veo&lt;br /&gt;Mientras el amigo le encaja a mi novia su pene atrás&lt;br /&gt;Y yo llorando sangre y solo&lt;br /&gt;Callado&lt;br /&gt;Las mujeres me dan miedo&lt;br /&gt;El Negro me da miedo&lt;br /&gt;Y mi ex mujer se va con otro&lt;br /&gt;Y me dice que ya estoy deformándome porque escucho voces que me dicen “Jordán”&lt;br /&gt;Y buscando encuentro al velero mago que me escupe en el piso&lt;br /&gt;Y una tirada de 12 arcanos menores y siete mayores me dan buenas noticias&lt;br /&gt;disfrazadas de desgracias, pérdidas y sufrimiento&lt;br /&gt;“¿Cuándo llegaré?”, dice una voz, “¿Cuándo Llegaré?”, dice otra vez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Canto IIII&lt;br /&gt;Primer Tono del Canto Cuarto&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nubes blanquinegras&lt;br /&gt;gota a gota&lt;br /&gt;descienden las nubes a mi cabeza&lt;br /&gt;se asoman y gobiernan&lt;br /&gt;negras campanas de niebla&lt;br /&gt;la luna fulmina al cielo vacío&lt;br /&gt;y pálidos relámpagos&lt;br /&gt;truenan y abren grietas&lt;br /&gt;al azul de estas tinieblas&lt;br /&gt;salta la negrura&lt;br /&gt;blanca tez de un otro sol&lt;br /&gt;en medio del ropaje azul el brillo se hizo noche&lt;br /&gt;apagada la candente figura rojiza&lt;br /&gt;ya nada calcina&lt;br /&gt;sólo aire sin calor&lt;br /&gt;y una nueva morada&lt;br /&gt;sin piel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Segundo Tono del Canto Cuarto&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El encuentro se avecina&lt;br /&gt;en este reflejo de luna&lt;br /&gt;en el Sol que ya está luna&lt;br /&gt;en el apagado brillo del cielo&lt;br /&gt;en esta nueva luminosidad&lt;br /&gt;en la azulada cadencia quieta&lt;br /&gt;y la tenue pupila que nos vigila desde la espesura de esta extensión obscura&lt;br /&gt;y se parte el espejo&lt;br /&gt;y desaparece Negro&lt;br /&gt;solo estoy y sin reflejo&lt;br /&gt;sumergido en la sensación vacía&lt;br /&gt;mientras se incrusta en mí el cuerpo&lt;br /&gt;mi cuerpo&lt;br /&gt;y no quiero ser espejo del reflejo&lt;br /&gt;ni oscuridad ni fragmento&lt;br /&gt;ni luna de estas tinieblas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Tercer Tono del Canto Cuarto&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él&lt;br /&gt;esta sombra&lt;br /&gt;claridad luminosa&lt;br /&gt;sol refugio&lt;br /&gt;la imagen ennegrecida&lt;br /&gt;longitud en el reflejo&lt;br /&gt;Negro&lt;br /&gt;nunca ausente&lt;br /&gt;es día en cada figura&lt;br /&gt;sol en cada luna&lt;br /&gt;brillo de la blancura&lt;br /&gt;y amanece en las tinieblas&lt;br /&gt;En la sombra y la luna&lt;br /&gt;nos miramos&lt;br /&gt;sin reflejo&lt;br /&gt;ni espejo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Cuarto Tono del Canto Cuarto&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Negro sí está&lt;br /&gt;escondido en el sol&lt;br /&gt;vestido de luna&lt;br /&gt;respirando mi aire&lt;br /&gt;y en la misma palpitación&lt;br /&gt;no es distinto&lt;br /&gt;ni está distante&lt;br /&gt;es mi palidez en la penumbra&lt;br /&gt;y es la misma mi carne y la suya&lt;br /&gt;y el opaco reflejo&lt;br /&gt;y Negro infinito&lt;br /&gt;sin longitud&lt;br /&gt;sin espesura&lt;br /&gt;sin presencia mía&lt;br /&gt;…me hundo ahora…&lt;br /&gt;en silencio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Quinto Tono del Canto Cuarto&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Truena el estallido&lt;br /&gt;Luego vacío&lt;br /&gt;Otra grieta de luz en el cielo&lt;br /&gt;Penumbra y otro estallido&lt;br /&gt;Y vacío&lt;br /&gt;Brechas de luz en el universo&lt;br /&gt;Rápidas, violentas&lt;br /&gt;Con gritos agita el viento&lt;br /&gt;Y una melodía moja el suelo&lt;br /&gt;Una marea cae a la tierra&lt;br /&gt;Silbando al tocarme&lt;br /&gt;Empapando su grito&lt;br /&gt;Deshaciéndose al instante&lt;br /&gt;En pedazos se vuelve&lt;br /&gt;y su forma se extiende&lt;br /&gt;a través del espacio de espanto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Canto I&lt;br /&gt;Primer tono del Canto Primero&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio del abismo&lt;br /&gt;Me encuentro perdido&lt;br /&gt;En la tormenta&lt;br /&gt;En la luna que no brilla&lt;br /&gt;En el sol apagado&lt;br /&gt;En las nubes y la niebla&lt;br /&gt;En el eco&lt;br /&gt;En el hueco&lt;br /&gt;En la gota que cae&lt;br /&gt;Y se deshace&lt;br /&gt;Y en la otra gota que viene&lt;br /&gt;Y en la otra&lt;br /&gt;Y en la otra&lt;br /&gt;Y en la otra&lt;br /&gt;En cada fragmento&lt;br /&gt;De estupor y llanto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Segundo tono del Canto Primero&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguen cayendo las gotas&lt;br /&gt;Desgranando mi alma los truenos&lt;br /&gt;Inundando la tierra estas lágrimas&lt;br /&gt;Y el murmullo de un río pequeño&lt;br /&gt;Se forma y transforma&lt;br /&gt;en una fúnebre marcha&lt;br /&gt;Profundas raíces de agua&lt;br /&gt;Penetran en el embrión del suelo&lt;br /&gt;La tierra en celo fértil para dar vida&lt;br /&gt;Se extiende sin límite&lt;br /&gt;Fluye en todo&lt;br /&gt;Grave y sin cauce&lt;br /&gt;Piel de suave infinitud&lt;br /&gt;Que todo al tocarte luce en tu humedad&lt;br /&gt;Rodeando al mundo en una blanda manta&lt;br /&gt;Y en la suspensión estoy atrapado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Tercer Tono del Canto Primero&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ecos escondidos&lt;br /&gt;En murmullo y fluido&lt;br /&gt;rebotando&lt;br /&gt;En blanda caricia&lt;br /&gt;y en una bofetada&lt;br /&gt;Tiempo de alta mar&lt;br /&gt;Perdido minuto&lt;br /&gt;Clara briza brillante&lt;br /&gt;Pánico en el roce salvaje&lt;br /&gt;Espesura&lt;br /&gt;Negro en mí&lt;br /&gt;Luz soy&lt;br /&gt;y espejo sin reflejo&lt;br /&gt;Me pierdo ahí estoy me encuentro&lt;br /&gt;En blanco y negro&lt;br /&gt;Navego&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Cuarto Tono del Canto Primero&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yace tranquila en el fondo&lt;br /&gt;La subterránea naturaleza&lt;br /&gt;No tiene luna&lt;br /&gt;—sin grito ni trueno ni gotas cayendo—&lt;br /&gt;La agita la nada en silencio&lt;br /&gt;El agua no nace&lt;br /&gt;Y el brillo es ceniza&lt;br /&gt;Blanco ennegrecido en la negrura&lt;br /&gt;Por el negro blanquecido de blancura&lt;br /&gt;Yo en Negro&lt;br /&gt;Negro en mí&lt;br /&gt;Total en el tiempo&lt;br /&gt;Ni nosotros ni más allá&lt;br /&gt;Uno aquí&lt;br /&gt;En fundidas distancias&lt;br /&gt;De negro y blanco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Quinto Tono del Canto Primero&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay brillo&lt;br /&gt;No hay Sombra&lt;br /&gt;Ni espanto&lt;br /&gt;Ni risa&lt;br /&gt;No hay lejos&lt;br /&gt;Ni cerca ni mucho ni poco&lt;br /&gt;Silencio&lt;br /&gt;Vacío&lt;br /&gt;Eco en el hueco&lt;br /&gt;Yo&lt;br /&gt;Negro en blanco unido en blanco en Negro&lt;br /&gt;Suspensión&lt;br /&gt;Lamento&lt;br /&gt;Y Luz&lt;br /&gt;Siempre luz&lt;br /&gt;Y de pronto, un reflejo&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;In Memorian Negro&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32575823-115619248812058732?l=oxizo-oxizo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/feeds/115619248812058732/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32575823&amp;postID=115619248812058732&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115619248812058732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115619248812058732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/2006/08/negro.html' title='NEGRO'/><author><name>Oxizo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32575823.post-115617677721207108</id><published>2006-08-21T12:08:00.000-04:00</published><updated>2006-08-21T12:12:57.230-04:00</updated><title type='text'>Soledad</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;strong&gt;Soledad&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;El cuarto de los espejos&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Canta el gallo. Buenos días día. Hoy nuevamente te habito, otra vez en tu conciencia. El cuarto brilla en la luz del sol, la ventana me permite sentirme atravesado por los rayos de fuego… Hoy como ningún otro día me quemo. Mis pies tocan el suelo. La cómoda, el estante, la cama que rechina, la ventana de la luz del día y de la noche, también la ventana de la luna. Otra vez me siento mirado por lo que no mira, sentido por lo insensible y presente en toda esta presencia. Días así me traspasan constantemente, días en los que me pierdo entre todas las cosas del mundo que se me aparecen y que las percibo con la emoción de una primera vez. Son días de verdadero fuego interno, donde mi conciencia se hace algo distinto de mí mismo. Aquí, en mi cuarto, los objetos descansan, me ignoran, y hacen con su incomunicación y con su silencio las cualidades irreversibles que nos separan eternamente. La cosa está ahí, estática, y no sé si me mira o no. Está presente como lo estoy yo, pero no sé si percibe mi presencia. Con las cosas sólo consigo sentir que me ahogo, por eso necesito salir a dar cuenta al otro de mi propia existencia. Frente a mí está la rosa que Ana me había regalado. Es una rosa, es roja, y está casi muerta. Agoniza desde hace horas en un tarro con agua. Pronto el cadáver de la rosa quedará en mi cuarto. La próxima vez que vuelva a pensar en esta rosa de seguro estará muerta hace ya varios días. Cuántas veces he dejado marchitar una flor con la más absoluta paciencia, con la más cruel conciencia. Mis ojos se quedan en un pétalo de la rosa, mis labios le besan y se despiden. Es un adiós para siempre. Lo sé. Abro las ventanas y el viento de la mañana me canta. Respiro el aire profundamente para meterlo en mi cuerpo. Siento el frío de la brisa que es calcinado por el fuego que me traspasa. Estoy ardiendo, estoy… estoy. Estoy presente. Todo cuanto me rodea no está realmente en mí sino fuera, nada todavía ha penetrado en mi alma. Siento la ausencia de mi presencia en la otra presencia y no sé cómo soportarlo. ¿Me estarán mirando las cosas? Su indiferencia me hace sentir la presencia y la ausencia. Las cosas que no se comunican me obligan a reparar en la soledad de mi vida, como la única verdadera imagen que me habita. Millones de palabras y conceptos se ocultan en los libros de mi estante, ellos estaban vivos alguna vez. Hoy todo me condena a mi propia mirada. Las cosas, con su inmovilidad y silencio, me arrastran hacia aquellos confines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;La resonancia del laberinto&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atravieso la puerta con destino al mundo. Salgo a mirar el sol de la calle y observo una calle con sol. Mientras respiro, olvido que respiro. Mecánicamente, avanzo por la vereda. Grandes estructuras de piedra y ladrillo marcan una presencia que pretende imponerse, fingiendo una solemnidad que está ausente. Cajas duras de mirar hueco, ventanas, puertas, rectángulos y cuadrados que imitan el rostro en la piedra. Esa casa se ríe y la otra llora. Aquella hace gesto de atolondrada. Más allá un edificio que ni mirar hueco tiene. Vuelco hacia atrás y miro como he pasado desapercibido a los árboles. Pienso en ellos como un adorno . Me da asco pero continuo mi camino. Solamente ahora me doy cuenta del ruido que hay en la calle. Miles de ruidos que se hacen masa invisible. Autos, personas… tantas personas. Los autos, como las casas, simulan ser también personas. Imitan los ojos, la nariz y la boca. Son caras de metal que de pronto me dan espanto. Cada forma y estructura es una imitación de la cara del hombre. Patético. La humanidad en movimiento. La humanidad funcionando. Todo parece humano y en todos lados hay humanos. Forman y deforman a las cosas para que se parezcan a ellos. Hacen y deshacen. Sin ningún remordimiento de conciencia transforman la apariencia de las cosas. El tiempo debería ser el único hacedor de formas, el lento verdugo que descuartiza y mutila. Esto esta lleno de hombres. Alguien podría olvidar las cosas en este laberinto lleno de personas. He ignorado a los arboles y a las plantas, he dejado de sentir el aire y el sol. Ya no estoy mirando al cielo, al cielo que es infinito. Una música. Otra. Bocinas. Gritos. Motores. Taladros. Sonidos agudos y graves. Los pasos, los neumáticos, las puertas que se cierran, el carro que arranca, una moto que pasa. Un camión. Risas, carcajadas. Zumbidos permanentes y ya mis oídos no resisten. Escapo lejos del ruido pero no existe ese lugar. No hay lugar sin bulla, no aquí adentro. Una calle me lleva a otra calle y ésta, a su vez, a otra y así sucesivamente. No hay lugar sin calle. Estoy caminando distancias horrendas buscando llegar a un lugar que no había. Y no hay. Me estaba buscando desesperadamente en esta locura frenética en la cual uno se pierde, ni bien atraviesa la puerta. Ahora entiendo que la ciudad es un laberinto que sólo tiene refugios. La gente decide vivir enclaustrada en él, ni siquiera se necesita obligarlos a ello. La ciudad es un lugar perfecto para perderse, olvidarse de uno, y quedar vacío. No se forma parte de uno mismo ni de la sociedad. Adormecidos viven estas tantas personas. Vacías están y jamas se llenan. Vacías son. Necesito mirarme en el silencio de mi cuerpo. Hoy todo me condena a mi propia mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;El fuego que me calcina&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El ruido que me confunde. La cabeza estalla agobiada por los infinitos pensamientos. Todo puedo mirar menos el mirar de mi mirada, oculta en un rincón del cuarto.&lt;br /&gt;Traspaso la puerta. La calle se pierde. El sol no está ya atravesando mi ventana. El cuarto anochecido. Mi cuerpo que se abre al piso. El piso me recibe, me abraza, me asfixia. El piso se calienta ante el contacto de la piel. Mi cuerpo se quema. Fuego... Fuego en mi cabeza. Grito y no hay grito. Entonces no grito sino que callo. Me escucho respirar. Descubro estar llorando. Percibo la lágrima recorrer mi mejilla. No me siento vacío. Estoy presente escuchando mi propio silencio. Escuchando el silencio del piso, de la cama y de la ventana, se aprende a entregar el cuerpo al fuego: para que me calcine. Mis oídos notan el arder de mis ojos. Ojos de fuego que miran a la cosa, le miran la mirada que creía perdida. Soledad, estas presente tan solo cuando me pierdo por dentro. Me pierdo en mi y tú apareces. Me pierdo hasta desaparecer en mi cuerpo que se calcina. La cabeza se calcina. La soledad se presenta matando al vacío de todos los días. Se presenta ante mí y mirándome como miro se revela el abismo infranqueable de este cuerpo que se va calcinando en el fuego que se consume. Fuego. Mirarse es fuego y quedarse fusionado; es vivir para siempre en la irremediable soledad y quedarse junto a uno mismo, y por supuesto, junto al fuego. Ya casi no hay espacio en el piso. Me voy extendiendo y fusionando con las cosas. Hago parte a todo de mí mismo. Hago parte a mi cuerpo de la mirada que nunca acababa de mirarse. Me estoy mirando. Por fin me miro y jamas los días podrán ser vistos. Ya jamas miraré la luna. Ya jamas el sol traspasará mi cuerpo y la ventana. Ya no miradas burlescas de estas tantas personas. Ya no mas las calles laberínticas. Ya no mas ruidos. Ya no mas vacío. Ahora soy ruido y laberinto y esas tantas personas y esas miradas y ese sol y esa ventana y esa luna y esta mirada. Ahora soy todo, soy yo. Soy yo en la mas absoluta soledad, en la única, en la Irremediable, en la infinita. Soledad: en ti calcinado para siempre. Por fin y para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin de soledad&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32575823-115617677721207108?l=oxizo-oxizo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/feeds/115617677721207108/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32575823&amp;postID=115617677721207108&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115617677721207108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115617677721207108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/2006/08/soledad.html' title='Soledad'/><author><name>Oxizo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32575823.post-115590928738197817</id><published>2006-08-18T09:45:00.000-04:00</published><updated>2006-08-18T09:54:47.396-04:00</updated><title type='text'>Crítica a la película EL Clan</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#ffcc00;"&gt;&lt;strong&gt;Cines, cineastas y el delirio de hacer arte en Bolivia&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;”Es un coktail de sensaciones”, dijo Sergio Calero, director de la película El clan, su obra primera que fue estrenada en el cine 6 de Agosto, el pasado 20 de julio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oscar E. Jordán Arandia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por dos motivos la presentación de la película boliviana El clan, del director Sergio Calero, tiene un toque especial. Primero, porque se trata de una producción nacional, y segundo porque coincide con la reapertura del cine 6 de Agosto, el cual tuvo que cerrar sus puertas en enero de 2006, por una deuda contraída por los propietarios. Ahora, la Municipalidad de la ciudad de La Paz está a cargo de esta sala, que tiene ya 52 años de funcionamiento, desde 1954, fecha en la que se estrenó con la película Ben-Hur, de William Wyler, protagonizada por Charlton Heston y Kirk Douglas. La sala, en ese entonces, tenía una capacidad para 80 personas pero hoy puede albergar a más de 440.&lt;br /&gt; “Un poco de pánico, con un tanto de alivio, algo de temor pero mucha alegría”, así la define el director, esta su primera obra. A Sergio Calero no le interesa “esa especie de aureola que cargan algunos cineastas, como si fueran unos elegidos a quienes hay que agradecerles el que hagan cine en Bolivia”, más bien está en busca de “una ética de humildad, respeto y agradecimiento [...] no por hacer una película ya eres un director de cine, creo que ese título lo pondría en mi carnét de identidad después de parir varias obras, después de sobrevivir a muchos temporales emocionales y a pesar de ello aún mantener la llama encendida para seguir haciendo cine”.&lt;br /&gt;Y la pura verdad, Calero hace bien en no pretender ser un cineasta, no tanto por su actitud humilde sino más bien por la pobreza estética y, en general, técnica que hay en El clan. Pero primero, escuchemos lo que tiene que decir Sergio Calero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— ¿Cómo te sientes al estar empezando a consolidar, con El clan, un  oficio (¿el de cineasta?) que te permite ganar un espacio en el mundo, como algo que te permitirá sobrevivir, y a la vez emprender un trabajo artístico, a pesar de que el arte es una actividad poco rentable en Bolivia?&lt;br /&gt;—  Sinceramente, no creo que una película convierta automáticamente en un “cineasta“ a quien la hace, tampoco me interesa el rótulo, ni formar parte de una asociación del rubro. Es más, no creo que cambie demasiado mi cotidianidad y mi forma de ganarme la vida, principalmente porque El clan no es una película vendible, ni rentable. Pero tampoco me preocupa porque el objetivo nunca fue hacer una película complaciente que me convierta en director de cine, ha sido mas bien la necesidad de expresar un inconformismo a través de una propuesta audiovisual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— ¿Es contradictorio pretender vivir del arte en Bolivia?&lt;br /&gt;— Creo que el arte debe ser asumido como cualquier otro oficio, es necesario quitarle la aureola de divinidad que ofusca y engríe a quienes pretende hacerlo. Personalmente “vivo del arte“, porque me motiva, me permite expresarme y si encima me permite trabajar honestamente, me da lo suficiente. No busco, ni espero que se me agradezca por hacer arte, en todo caso el agradecido soy yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Esperas poder recuperar la inversión de El clan?&lt;br /&gt;Comenzamos el proyecto sabiendo que no sería rentable y no esperamos recuperación económica, es mas decidimos bajar los precios de las entradas a la mitad de las otras salas porque la verdadera recuperación estaba en la reacción del público, y una serie de profundos comentarios de gente de a pie que se sintió tocada por la película ya nos ha devuelto el sudor invertido, que a la larga es el más costoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿El cine te podrá dar cierta retribución económica?&lt;br /&gt;— En este momento resulta difícil, porque la gente ha dejado de ir al cine, y mientras no se trabaje en seducir nuevamente a los públicos para que salga de casa y vaya a una sala, pague su entrada y vuelva a disfrutar del cine, no va cambiar demasiado el panorama. Además de otra batalla, la estrictamente cinematográfica, que recuerde a los públicos (especialmente jóvenes) que el buen cine no pasa necesariamente por efectos especiales y por historias de héroes y villanos, en pocas palabras que el cine no es Hollywood.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Podrás vivir del cine?&lt;br /&gt;—Yo no,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;strong&gt;Crítica al Clan&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;br /&gt;Le pedí a Sergio Calero que me cuente de qué trata El clan, y él contó así la trama de la película:&lt;br /&gt;“El clan es un grupo misterioso que ante la tardanza de la justicia decide llevar adelante acciones radicales contra la corrupción, allí se cruza un viejo político que le toca pagar sus pecados con la sociedad, dos jóvenes obligados a descubrir la verdad de su padre y una exitosa presentadora de televisión que se convierte en titular de su propio noticiero. Es una reflexión sobre la corrupción, la impunidad y el poder de los medios de comunicación”.&lt;br /&gt;Y quizás sería bueno empezar hablando del tema de la película, el guión y la trama.&lt;br /&gt;Para empezar se trata de una trilogía, con tres micro historias, todas guionizadas por Sergio Calero. Las tres partes coinciden, temáticamente, en su inconsistencia para definir a los personajes y para sobrellavar los conflictos, por eso todas las historias tienen un cierto carácter común que si bien brillan por su mediocridad también le dan a la película cierto cuerpo, es decir, una especie de estructuración que permite unir la triple fragmentación, ya de por sí planteado en el  filme.&lt;br /&gt;Las partes de la película son: El convenio Z, La firma y La mejor noticia es la mala noticia.&lt;br /&gt;En la primera parte, El convenio Z, se puede ver un bosquejo de algo que pretende tener una estética vanguardista, con elementos surrealistas e, incluso, algo psicodélico, por decirlo de alguna manera. Es quizás la parte mejor lograda de la película, pese a sus múltiples defectos, y gran parte de ello se debe a la semejanza indirecta que se tiene con un momento histórico de Bolivia y que tiene que ver con el ex presidente Gonzalo Sánchez de Losada. Claro que las referencias son mezcladas con la ficción y que en ningún momento se explicita la vinculación con personajes de la realidad, es más, está la advertencia típica de estos filmes en los que se dice “toda semejanza con personajes, hechos o lugares son pura coincidencia”… Pero, a buen entendedor…&lt;br /&gt;La segunda parte, La firma, es la peor a pesar de que se puede encontrar ciertos beneficios, por ejemplo, la actuación de Clara Ríos Grissi que si bien no es ninguna maravilla, es posible que con mucho trabajo llegue a consolidarse como una verdadera actriz. Quizás el error más frecuente que hay, desde el punto de vista de la actuación, es el de creer que se está actuando en una obra de teatro, lo que ocasiona que todos hablen con esa tonalidad típica de los que farsean su papel hasta el extremo —pan de cada día en nuestros actores y actrices teatrales— y en cada situación de conflicto pongan esa cara de “yo no fui” pero mirando con ojos de “yo sí fui”… es decir, la contradicción total entre la expresión y el sentir del personaje que se refleja a través de la mirada. Un buen actor no debe aparentar sentirse de de tal o cual forma, no vale fingir, hay que sentirlo, y ese sentimiento sólo se puede dar a través de la mirada, si uno siente amor, se nota en la mirada, y si no lo siente no podrá demostrarlo mirando, por más que jure y recontrajure su amor eterno. La firma tiene, además, el peor guión. Es una barbaridad en estéreo y multicolor en la que las cosas se resuelven sin ninguna vinculación con los hechos precedentes, queriendo combinar la metáfora de los juegos en computadora con la vida real de una manera tan tosca y grosera que parece un ejercicio de alguna escuela de cine, hecho por pseudos amateurs.&lt;br /&gt;La tercera es la vencida… La mejor noticia es la mala noticia. Esta tercera parte es la más trabajada en lo que concierne al guión o a la trama, pese a que es un argumento absurdo y fuera de toda credibilidad, no tanto por la historia sino por cómo está tratada. Pero, como se dice, no por mucho madrugar se amanece más temprano, y no por estar más trabajada los resultados son mejores: lo que natura no da… El gran problema es que Sergio Calero no tiene ninguna visión cinematográfica, no sabe usar las metáforas visuales, no sabe cómo contar una historia sólo con las imágenes por lo que tiene que recurrir a diálogos absurdos, escolares, casi de relato infantil y que de la nada te resuelven un conflicto que no tenía pies ni cabeza. Calero tampoco tiene cuidado en la edición, es más a su continuista debería encarcelarla porque en todas y cada una de las partes se ven fallas que lindan en lo inusuales de tan evidentes que son. Desde detalles como estar buscando en la Internet con el modem desactivado —y aparece en la pantalla el mensaje “no se puede encontrar el servidor”— hasta el reflejo en la ventana del que sostiene el micrófono, mientras la actriz está mirando o sonriendo a no sé quién en momentos en que el conflicto está en su cúspide. O el cubrir las ventanas de la casa con trapos negros en una escena y a la siguiente con las ventanas bien abiertas como si aquí no pasó nada.  Errores como estos se repiten por lo menos en 45 ocasiones —que fue las que conté— lo cual la hace, de por sí, una película muy mala y que no debería habérsela presentado nunca, por lo menos no esas condiciones. Es el colmo de la mediocridad. Las cosas o se las hace bien o no se las hace. Por eso celebro el que Sergio Calero no se considere un cineasta… me atrevo a decir que nunca lo será.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ficha técnica de El Clan&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guión y dirección general; Sergio Calero Cueto&lt;br /&gt;Cámara y fotografía: Wálter Nogales&lt;br /&gt;Sonido: Alfredo Mamani&lt;br /&gt;Producción: Guadalupe López&lt;br /&gt;Actúan: Wilson Gisbert, Lucía Sauma, Franz Chávez, Ricardo Miranda, Martha Osuna, Juana Bautista, Adolfo Rivero, Mabel Romero, Dagner Salvatierra, Valeria Yapur&lt;br /&gt;Asistencia de producción: Jacqueline Quisbert&lt;br /&gt;Producción Ejecutiva: Carola Antezana&lt;br /&gt;Música: Compuesta por Sergio Calero&lt;br /&gt;Continuidad: Fernanda Bilbao – Kattia Calero&lt;br /&gt;Sonido 1er. Episodio: Juan Cadena&lt;br /&gt;Iluminación y efectos:&lt;br /&gt;1er y 2do episodios: Rafael Flores&lt;br /&gt;3er episodio: José Andrés Múñoz&lt;br /&gt;Asistencia de cámara y rodaje: José Luis Quisbert, Daniel Suárez, Julio Mamani, Zacarías Mamani, Verónica Humerez&lt;br /&gt;Diseño gráfico: Salinasánchez&lt;br /&gt;Impresión: Artes gráficas Sagitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Otras películas nacionales&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de la película El clan, en octubre se estrenará en el cine 16 de Julio la nueva película del director Antonio Eguino, Los Andes no creen en Dios, que aún está en etapa de posproducción en Buenos Aires, Argentina.&lt;br /&gt;El estado de las cosas, del director Marcos Loayza tiene previsto estrenar en La Paz, también en octubre esta cinta que refleja los cambios que se han dado en los últimos años en el país.&lt;br /&gt;También está pendiente el trabajo de Carmela Márquez, con su filme No le digas, acerca de la vida del poeta Jaime Saenz, que estará listo antes de fin de año.&lt;br /&gt;El documental Coca, de Roberto Lanza, director de la escuela de cine de Cochabamba La Fábrica, también prometió exhibir su trabajo para este año. Se espera de igual manera la llegada del nuevo filme de Diego Torres Vida travesti, que se estrenó en la Mostra Internacional de Cine Gai Lésbico de Barcelona 2006. Se desconoce la situación de I am Bolivia, película de la directora rusa Anna Kalashnikova, que reside en Santa Cruz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La sala 6 de Agosto&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En total, la sala de  cine 6 de Agosto consta de 440 butacas y un escenario. La Unidad de Patrimonio Tangible y Natural le ha dado una categoría A al sector correspondiente a la estructura del cine, lo cual significa que tiene un valor arquitectónico absoluto, único e irremplazable. La planta baja está compuesta por el hall principal a cuyos costados se encuentran los baños, la cafetería y la boletería. El Mezzanine está equipado con baños, la administración, sala de máquinas y un área de 180 butacas.&lt;br /&gt;Según informaron las autoridades del Municipio, el Banco Mercantil era el custodio de esta edificación, luego de que el anterior propietario incumpliera algunas deudas que sostenía con la entidad financiera. El Gobierno Municipal adquirió la propiedad por el valor de 560 mil dólares.&lt;br /&gt;Según el Alcalde Juan Del Granado existe un convenio con la Cinemateca Boliviana para que el cine se convierta en un espacio de exhibición, debates y enseñanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;(Con información de La Razón, La Prensa, Hoy Bolivia y otros medios de prensa virtuales)&lt;br /&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32575823-115590928738197817?l=oxizo-oxizo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/feeds/115590928738197817/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32575823&amp;postID=115590928738197817&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115590928738197817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115590928738197817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/2006/08/crtica-la-pelcula-el-clan.html' title='Crítica a la película EL Clan'/><author><name>Oxizo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32575823.post-115575626003477112</id><published>2006-08-16T15:15:00.000-04:00</published><updated>2006-08-16T17:19:55.303-04:00</updated><title type='text'>En homenaje al poeta Jaime Saenz</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8044/3562/1600/Saenzmanta.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8044/3562/320/Saenzmanta.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;Esta es una carta escrita por el más grande poeta boliviano que ha existido hasta ahora. Es el poeta paceño Jaime Saenz, quien falleció el 16 de agosto de 1986 y nació el 8 de octubre de 1921.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;La carta que aquí se publica fue escrita por Saenz a un amigo suyo que quería ser poeta y fue proporcionada gentilmente por la poetiza ya fallecida Blanca &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;Wiethüchter&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;La Paz, 1 de noviembre de 1973.-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;Señor Ricardo Bonel Valdés – Moscú&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;Mi querido Gordo:&lt;br /&gt;La contigüidad de la muerte es la suprema gracia que puede esperar el artista.&lt;br /&gt;— ¡Que manera de empezar una carta! —te sorprenderás tu a todo esto.&lt;br /&gt;— No tienes porque sorprenderte —comentaré yo, a todo esto—; razones no me faltan para empezar como empiezo esta carta. Pues quise remitirme a tus propias palabras. Quise interpretar el sentido de tus propias palabras. Palabras que fueron pronunciadas cierto día, en cierto cementerio de Moscú —¿o Leningrado?—. Palabras claras y precisas por las cuales quedaría revelada, para siempre, una definitiva inclinación por la muerte. Lo sé por tu padre; él me lo contó.&lt;br /&gt;Tal me llamaría profundamente la atención, como podrás ver por lo que digo, por lo que precisamente repito: la contigüidad de la muerte es la suprema gracia que puede esperar el artista.&lt;br /&gt;La cosa es que uno debería procurar estar muerto. Antes que ser devorado por la muerte, uno debería ver la manera de estar muerto. Pues el estar muerto significa estar en la muerte, haberse adueñado de la muerte, mientras que haber muerto significa haber sido devorado por la muerte y es cosa muy distinta. El estar muerto equivaldría entonces a una totalidad, o sea, la conjunción del morir y del vivir en que ha de nutrirse la substancia poética, donde sólo cuentan los términos absolutos. El poeta —y se dice poeta al creador— ha de crear antes que nada la substancia de su creación, por cuánto no podrá crear sino con esta substancia la obra de su creación. Quiere decir que sólo se podrá crear después de haber creado, no antes. Quiere decir que el conocimiento en el vivir es insuficiente para alcanzar la substancia de su creación, por lo que habrá que remitirse al estar muerto. Quiere decir que el estar muerto es de hecho la substancia de la creación.&lt;br /&gt;Pues el crear no es cuestión de buena voluntad ni cosa por el estilo. El crear no tiene nada que ver con nada. No cuenta absolutamente para nada aquélla Zarandaja llamada inspiración. Y mucho ojo con esta zarandaja o sea la así llamada inspiración: es cosa de ganapanes. De pelafustanes y de literatos. Pues todavía creen que escribir es inventar, imaginar y fantasear, muy ufanos de las cuatro huevadas bien bonitas que escriben entre suspiros y que leen con voz desmayada —en las veladas literarias se entiende; en las reuniones artísticas, ante espíritus selectos y delicados, ante personas elegantes y distinguidas, de gran sensibilidad poética –¿te das cuenta?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues no hay para que inventar nada. No es necesario imaginar nada. Todo esta vivo y latente en el profundo estrato de la realidad verdadera., y sólo espera ser revelado. En profundo estrato de la realidad humana encontraras todo lo irreal, todo lo fantástico, todo lo bello, todo lo monstruoso, todo lo aterrador, todo lo inhumano que hayas soñado jamás –y ya se sabe que todo tiene su precio. Nada se hace impunemente. Cuesta muy caro acercarse a la realidad verdadera, acercarse a la realidad humana.&lt;br /&gt;Quisiera extenderme en muchas cuestiones. me interesa comunicarte mis puntos de vista, mi sentir y mi MANERA de ver. Me interesa traducir en términos tan claros como sea posible mi posición, asumida por obra de la vida misma frente al mundo, la posición en que me hallo yo mismo en mi propio mundo. Me interesa, y ello es así, precisamente, en la medida en que me interesa el punto crucial, conformado por las grandes interrogantes, por las grandes dudas, por las grandes angustias que fluye a esta altura de la juventud, de tu juventud, de la juventud de un artista, quien seguramente se halla en trance de lanzar sus naves “hacia nuevas orillas” (Mussorgsky) –Hacia nuevas orillas, dispuesto como estas tú mismo a dar el salto irreversible y definitivo que te llevara en busca de la gracia.&lt;br /&gt;Pues paradójicamente la gracia tiene su precio, la gratuidad por excelencia es cosa que uno tiene que ganar, y no podrá descender de lo Alto sino por obra y por determinación de uno mismo. Habrá que quemarse, pero no será suficiente quemarse, sino que uno mismo deberá encender con sus propias manos el fuego para quemarse. Uno mismo tendrá que haber provocado el incendio en lo Alto a fin de que descienda la gracia. Y porque la gracia es cosa real y no mera palabra, encierra ignorados peligros. Exige mucha grandeza, muchos renunciamientos. Y causa muchos dolores que se difunden como hormigas en la sangre, como hormigas en el hueso, como hormigas en la carne; y así estas condenado, por mas que te rías de las hormigas. Estás condenado, en cuanto la gracia que sobre tu cabeza desciende ya es maldición mirando unos ojos en tus ojos la podredumbre ne tus ojos, que por tuyos no lo son con gran asombro ante el acabamiento con júbilo ante la esencial sinrazón del mundo, la oculta razón del tiempo, y así estas condenado mirando el dolor de la condición humana, haciendo de ti el ser real, el que crea, el que se duele, el que sufre, el que conoce la muerte y conoce el secreto así estas condenado por el peso del mundo, que gratuitamente llevas sobre tus hombros. Así se entiende la esencia diabólica de la gracia.&lt;br /&gt;Te diré que hace tiempo quería escribirte y cuando viajó tu padre por estos mundos no hubo tiempo. Ahora me place escribirte. Ya sabes la sinceridad de mis palabras y digo lo que digo en todo momento con una soberbia y con una humildad de la gran puta. Formalismos no caben y sabrás disculpar cierta falta de orden y concierto que yo mismo noto en esta mi carta, una vez que el profundo afecto es la solo norma a que ello obedece; Y valga la aclaración de este peregrino a quien la desventura persigue y del mundo va huyendo en busca de la desventura.&lt;br /&gt;Y en plan de hablar de una cosa y pasando a otra cosa aunque hablando de la misma cosa quiero decirte una cosa.&lt;br /&gt;Cuando uno ha sobrepasado los cincuenta años de vida y cuando uno ha visto abrirse la fosa en el camino, uno piensa. Cuando uno piensa en el tiempo vivido, en lo no que hizo, en lo que hizo y en lo que dejó de hacer, uno se da cuenta de que verdaderamente la vida se acaba con una rapidez jamás soñada a partir del primer recuerdo de la juventud el tiempo interior experimenta una retardación, cuando uno cree tener la vida por delante y así, todos y cada uno de los recuerdos que confluyen sucesivamente se van acumulando para alimentar aquél recuerdo. Pues la juventud, para el no iniciado en su secreto, es nada mas que un recuerdo. Y es así que de pronto y saberse cómo aparece la fosa. Con un dolor muy grande uno ve aparecer la fosa que te digo. Y con esto quiero referirme al misterio de la juventud. Pues en la así llamada madurez y tan sólo al haberse esfumado la imagen de la propia juventud se revela este misterio. En realidad, cuando se es joven, simplemente uno cree que lo es. Vive en espera del tiempo, en es pera d ela madurez, en espera de no sé qué, y pasa el tiempo. Pero sin embargo, en plena juventud no ve uno y no se le ocurre ni remotamente que la juventud es la madurez.&lt;br /&gt;Pues no hay otra madurez que la propia juventud. La madurez ha principiado, ha florecido, y ha quedado sepultada en la juventud precisamente. La así llamada madurez no es más que desengaño, una desesperada búsqueda de juventud. Y ahora escucha bien mi querido Gordo, esto que voy a decirte: por el estado de gracia comprenderás en lo profundo el misterio de la juventud. Así podrás hacer todo cuanto te propongas, malo o bueno. Serás capaz de decir adiós cuantas veces sea necesario. Con el sufrimiento, con el dolor y con el adiós, habrás creado en gran parte la substancia de tu creación, y por ende, tu misterio. El misterio particular y personal para adentrarte en el misterio total. Y será necesario adivinar, será necesario descubrir, será necesario mirar fijamente y durante mucho tiempo, habrá que saber porqué llueve, porqué no llueve, porqué la tierra es como es, porqué la muerte es como es, porqué las cosas son como son. Y nada de inventos. Nada de fantasías. Solamente la verdad. Pues crear es ser verdadero. Si no lo eres no hay nada. Por eso es necesario ser humilde. Ser humilde para conocer, para encontrar la verdad. Quien es humilde será orgulloso, despiadado y soberbio; el aprendizaje de la humildad así lo determina. Y tan sólo el humilde podrá comprender el sentido de semejante contradicción, por ser humilde, y sabrá comprender todas las cosas, por ser un iniciado en el secreto de la obra (opus), a la que está ligado por indestructibles lazos de orden mágico.&lt;br /&gt;Como podrás ver, todo esto se relaciona íntimamente con el espíritu de la alquimia. El artista es un místico, al igual que el alquimista; en el ejercicio de la mística encontrará la materia prima de la obra. La obra está en función de la totalidad, para el alquimista; es la totalidad misma, no es cosa que se puede terminar. La obra es inconmensurable. La obra lo es todo.&lt;br /&gt;Largo y difícil es el camino, para el no-iniciado, fácil y corto para el iniciado; he aquí una trampa mortal para el iniciado. Una prueba de extremo peligro: Puede el iniciado avanzar diez años, veinte años, en una fracción de segundo; ya verá él si debe o no debe hacerlo. Pues en la misma medida en que vayas avanzando tendrás que ser despiadado —despiadado contigo mismo para gobernar en lo profundo.&lt;br /&gt;No es mi intención cansarte con una carta que por lo demás está resultando demasiado larga para ser la primera. Ya te escribiré para contarte cosas. Y tal vez para pedirte un consejo —algún consejo de iluminado.&lt;br /&gt;Hasta la próxima, mi querido Gordo: te saluda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El padre Zós Imo&lt;br /&gt;Peregrino de Oriente&lt;br /&gt;(Más conocido como Tristán, el Ermitaño)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD.- Muy especiales y muy afectuoso saludos a tu novia, de parte de este peregrino.&lt;br /&gt;PD.- Hazme un favor. Alguna tarde, algún día, dirige tus pasos al cementerio. Acércate al cementerio, y reza por mí. Tal vez en medio de una tempestad atroz supuesto que la tempestad es nota dominante en aquellas regiones septentrionales que tú habitas ahora, alguna tumba inimaginable no faltará —y ha de ser la tumba de una tumba, la imagen invisible de la tumba, el espectro de una tumba, que sólo el ojo del poeta es capaz de conocer, pues allí habita él, allí habitas tú, allí habito yo. Prostérnate, y reza por mí. Al rezar por mí habrás rezado por mí. Allí estaré yo. Allí estuve siempre. Prostérnate, es necesario que alguien rece por mí. Estoy solo. Soy solo, estoy muerto. No es fácil, es muy difícil apiadarse de mi. Bien que yo mismo no lo hago; mal podrá nadie hacerlo por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;OTRA COSA: precisamente estoy publicando un poema con la temática del estar muerto. Se llama “RECORRER esta distancia”. Es más extenso que “Muerte por el tacto”. A principios de diciembre debe salir la edición. Tan pronto como sea posible te mandaré un ejemplar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32575823-115575626003477112?l=oxizo-oxizo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/feeds/115575626003477112/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32575823&amp;postID=115575626003477112&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115575626003477112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115575626003477112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/2006/08/en-homenaje-al-poeta-jaime-saenz.html' title='En homenaje al poeta Jaime Saenz'/><author><name>Oxizo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32575823.post-115568362020434400</id><published>2006-08-15T19:10:00.000-04:00</published><updated>2006-08-15T19:16:04.660-04:00</updated><title type='text'>El Jardín, primer cuento del libro Cuatro Cuartos</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;El Jardín&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;… en el nombre del padre…&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene un cuerpo suave. Piel blanca, cremosa; espuma de mar que se violenta; piel de agua que hunde la manos de Pedro en sus cavernas rojas y calientes.&lt;br /&gt;Mar de aguas calientes…&lt;br /&gt;— ¡Qué suave es el mar del cuerpo!&lt;br /&gt;Andrea abre los ojos para mirar el día que llega. La sábana de seda se confunde con su piel —ambas blancas y suaves— y toca el cuerpo que también es cremoso. Ella duerme desnuda para que la noche la bese recorriéndola entera; por unas cuantas horas es carne de la oscuridad plena. Las manos de Pedro tocan los senos duros. Andrea responde al contacto con esa mirada cristalina como el océano de violenta y concupiscente espuma. Andrea abre las piernas y Pedro se acerca para anidar en aquella guarida.&lt;br /&gt;La marea sube de intensidad y produce olas que hacen temblar el cuerpo entero hasta dejarlo exhausto. Entonces todo se calma, se apaga. Pedro acaricia la carne desnuda.&lt;br /&gt;— Te quiero —dice él.&lt;br /&gt;— ¿Me quieres? —pregunta ella.&lt;br /&gt;— Te quiero, Y tú ¿me quieres?&lt;br /&gt;— ¿Y tú me quieres? —vuelve a preguntar.&lt;br /&gt;Lentamente ella se levanta. Abre el grifo y el agua recorre hasta el último pétalo de aquella flor nueva. Él sale de la habitación, cruza la puerta y empieza a transitar el habitual camino, el sendero de siempre.&lt;br /&gt;Las calles por las que va pasando se ven oprimidas en una cáscara de cemento; finitas, pesadas, secas y muertas. Opresivas también cuando el andar lento y tortuoso se vuelve por el espacio que se cierra, transformando la atmósfera en densa y espesa. En medio de ellas se cobija la casa donde él todos los días se dirige. En ella trabaja intensamente para formar una nueva estructura y construir un jardín dentro.&lt;br /&gt;Llega a la esquina. Se detiene para mirar la apariencia de aquel espacio hermético.&lt;br /&gt;Un pesar lo gobierna.&lt;br /&gt;— Falta tanto por hacer. La fuerza que para acrecentarse necesita siglos en cualquier hombre debo sintetizarla en algunos años de existencia. Se requiere mucha voluntad para poder reconstruir esta casa. Hay que organizarla otra vez, armarla de tal forma que llegue a ser una nueva creación, más hermosa. Tiene que tener un jardín, no puede ser hermética como estas malditas paredes. Tengo que culminar mi obra, no quiero padecer ante mi propia fuerza. Necesito juventud, sólo así el vigor podrá sobrellevarse. Debo detenerme en la juventud durante el tiempo que conlleve la existencia. Y así, sólo así…&lt;br /&gt;Toma valor y avanza hasta llegar a la puerta. La puerta es de madera pesada; grita de horror cuando la mano de Pedro la empuja. Al abrirse cruje, gruñe, escupe un grito seco; luego el silencio deviene aislando de la luz del espacio de afuera que no logra entrar al de Pedro.&lt;br /&gt;— ¿Qué hay en esta casa? Nada sino yo mismo. Sin día, sin noche… ni luz ni oscuridad. Sólo yo, como un círculo vicioso que se absorbe y consume. Yo, como una fruta en putrefacción. ¿Yo? También es nada.&lt;br /&gt;Siente un hueco, un vacío.&lt;br /&gt;— Me falta un pedazo que alguien debe llenar.&lt;br /&gt;Dolor y espanto conlleva el estar ausente del afuera, en el espacio interno que nos habita, aislados de toda circunstancia. Solamente los ojos capaces de abandonar el afuera pueden mirar y penetrar los jardines que se van construyendo toda la vida.&lt;br /&gt;Para los hombres que saben destrozar los muros que los encierran y marchitan fundidos en una cadena, el jardín existe.&lt;br /&gt;— En este lugar indefinido mi jardín está creciendo. Será un espacio único para ser habitado con ella y lo veo surgir entre mis manos, con mis manos.&lt;br /&gt;Está el sentido de su existencia en aquella casa donde se oculta el jardín todavía indefinido. Es como un palacio que tan sólo tiene sentido con una reina que lo habite. Andrea es parte del jardín; de alguna manera, ella es el jardín.&lt;br /&gt;Toma un martillo y observa los muros que no le agradan. Las manos duras y fuertes empuñan el mango decididamente, con fuerza, como si quisieran ellas ser también martillo, tratando de fundirse en el mazo del hierro.&lt;br /&gt;Un impulso. Un golpe que destroza el silencio. Un grito.&lt;br /&gt;— ¡Andrea!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;… del hijo…&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;La mirada de Andrea brilla como el sol en el agua. Cada rincón del espacio de su cuerpo es juventud, vida, suavidad y dulzura. Tranquilidad y calma se respira ante aquella presencia y belleza que en toda su piel recorre.&lt;br /&gt;La silueta se dibuja en el aire que la cubre , luminosa y hermosa como el día, pero a la vez enigmática, espantosa, como la más oscura noche. Andrea suele contemplar la luna y las estrellas, ama las noches intensamente, a la carne de la oscuridad. Ella es todo para sí misma y es la única habitante se sus pensamientos.&lt;br /&gt;Con un estar de princesa empieza a vestirse. Poco a poco la seda roja cubre la espuma de su mar cremoso, ocultándola entera.&lt;br /&gt;Sale a caminar para que el sol observe su paso noble por el sendero a ninguna parte, lineal e intrascendente, trillado como el trayecto de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo en aquellos momentos Pedro escucha caer la primera piedra del muro que va derrumbado. Sus músculos en tensión. Sus manos con esa intensidad letal que padece todos los días.&lt;br /&gt;Una sonrisa se dibuja en sus labios, una sonrisa de triunfo ante el primer obstáculo que empieza a declinar ante la fuerza de sus brazos.&lt;br /&gt;Una vez, dos veces, tres veces suenan los ruidos del martillo que golpea las piedras que parecían indestructibles. Todas, poco a poco, van cayendo ante la fuerza conjunta del martillo y las manos. Mucha fuerza de voluntad se requiere para poder asumir el carácter destructor y creador de su conciencia demoledora.&lt;br /&gt;El primer muro se derrumba.&lt;br /&gt;Pedro observa el paisaje que se presenta a través del hueco que ha provocado. Ninguna sensación se compara ante semejante hazaña; no existe paisaje alguno similar a esa visión triunfante. Él y nadie más puede engendrar la fuerza destructora. Júbilo en su cuerpo, euforia de un vencedor y gobernante de su reino. El goce del poder es un vicio irreversible. Luego de la primera hazaña siguen otras cada vez más intensas. Las murallas caen. La sonrisa de Pedro, poco a poco, se transforma en una histérica carcajada. Quiere crear su propio espacio para habitarlo con ella. Y el espacio efectivamente estaba siendo creado.&lt;br /&gt;— Por hoy basta.&lt;br /&gt;Entonces deja el martillo en un rincón del cuarto, atraviesa la puerta y empieza a recorrer el camino de retorno hacia el lugar donde ella lo espera.&lt;br /&gt;La puerta se cierra de golpe e inmediatamente los brazos de Andrea rodean a sus brazos cansados.&lt;br /&gt;— No debes ausentarte tanto tiempo. ¿No te das cuenta de lo mucho que te extraño? Príncipe de mis más dulces sueños.&lt;br /&gt;— Hoy he trabajado intensamente, creo haber adelantado muchos días de trabajo y solamente lo hice por ti, para poder aprovechar el tiempo contigo aquí a mi lado.&lt;br /&gt;— Me parece perfecto.&lt;br /&gt;— Tú sabes que no hay obstáculo que pueda detenerme para estar contigo. Todo por ti lo hago. Todo por ti, mi amor, todo.&lt;br /&gt;— Eres tan dulce…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las noches Pedro continuamente sueña pesadillas. Las más horribles visiones invaden su estar nocturno. La obsesión del paisaje del jardín está en todos los instantes, presente en cada segundo y cuando la noche abre sus oscuros ojos y miran a Pedro, atormentan el cuerpo cansado de luchar de día. Entonces el jardín muestra su otro lado que también es infierno, fuego que calcina, dolor intenso, podredumbre, impotencia, fracaso, vacío, sequedad, vejez. Es el todo del hombre, vida y muerte. Para él no es digno, no es posible ocultar el rostro completo del hombre; el jardín es una manera de asumir una condición humana, mundana. El jardín es un espacio para el hombre tal y como es, entero, completo, asumido, sin caretas que oculten una mirada viciosa y perversa, una mirada reprimida y enferma. El jardín es un mirarse de frente para poder soportarse, es un reír de lo que se llora y un llorar de lo que se ríe, es un padecer la vida y la muerte simultáneamente. Toda esta vivencia se manifiesta en sueños, en pesadillas. Por eso, generalmente, las noches son para él un tormento y tan sólo la presencia de Andrea hace llevadera esta situación extrema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El eco de una piedra que cae retumba en el espacio de la casa. La piedra salpica en miles de pedacitos, cede ante la fuerza de Pedro. El mismo Pedro cede ante su propia fuerza.&lt;br /&gt;El portón de madera pesada, las ventanas que ocultaban el mirar de la calle, hacían de la casa un lugar impenetrable. Sin embargo, Pedro había empujado la puerta, venciendo la pesadez y el hermetismo de la casa. La convicción y la fuerza de Pedro traspasaron la puerta y trabajaban intensamente para hacer de aquel espacio una creación sublime, más allá de toda potencia racional, más cerca de la vitalidad y el instinto. Una fuerza bruta e irracional se necesita para formar y deformar el espacio indefinido del carácter. Así lo entendió Pedro y así lo hacía. Muro, piedra y tiempo eran vencidos por su fuerza incontenible que nacía de la profundidad de su cuerpo.&lt;br /&gt;— Quiero que la calle me mire.&lt;br /&gt;Y entonces Pedro, agarrando el mazo, destroza un pedazo de muro que permite la entrada de la luz del día y que permitiría también a la noche habitar su espacio. Ya con luz, con día y con noche, Pedro abandona la casa y va caminando por entre las calles, mirando como ellas le miran; orgullos las recorre sabiendo que las calles le envidian al obligarlas a ver a través de la ventana, la formación de su jardín en el interior de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo desnudo de Andrea, cubierto tan sólo por una sábana blanca, espera al cuerpo cansado de Pedro. Él penetra la piel de la caverna y amanecen abrazados, recibiendo con orgasmos, quejidos de placer y cuerpos transpiran con el sol de la mañana que atraviesa la ventana anunciando los buenos días.&lt;br /&gt;Andrea acerca los labios al oído de Pedro y le dice:&lt;br /&gt;— Es un sábado hermoso, lleno de vida. Con un sol radiante, vivo, doloroso e intenso. Así, un sábado más.&lt;br /&gt;Domingo.&lt;br /&gt;Odian el domingo, por eso la pasan encerrados en la habitación durmiendo todo el día. Enclaustrados.&lt;br /&gt;Lunes.&lt;br /&gt;Las manos duras, firmes, hechas de piel y hueso, van rompiendo los muros. Otro más cae. Otro obstáculo queda convertido en infinitos granos de polvo. Así es la lucha. Así la fuerza. Mientras golpea, recuerda lo que su amada le dice, cada día:&lt;br /&gt;— El tiempo apremia, la carne se pudre, la vejez nos lleva y un día… ¿Qué haré entonces? La vida tiene el precio del tiempo. Pedro, no sé si estaré dispuesta a pagar tan alto precio, no sé si mi piel pueda hacerlo.&lt;br /&gt;Así, Pedro, cada vez más fuerte y más fácilmente las piedras ceden.&lt;br /&gt;Pedro se exige sobrepasando todo límite, se desgasta en su propia fuerza, se aniquila.&lt;br /&gt;— ¡Por ella!&lt;br /&gt;Y las piedras caen. Mas ventanas se abren, las calles sienten mayor envidia y él cada vez más muere.&lt;br /&gt;— Los muros son una carga pesada. Mi joroba, mi pesadez, mi estorbo. Ya no quiero más muros ni una cárcel que impide que el sol y la luna me miren. Además, deseo que las calles se mueran de envidia cuando vean la belleza de mi jardín infinita. Los muros son sumamente pesados para poder mantenerse en el espacio ligero que quiero crear. Por eso, para poder crear, es necesario destruir todos los muros de este mi lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y muro tras muro siguen cayendo. Pedro: el gran demoledor de su propia conciencia.&lt;br /&gt;— No puede durar mucho tiempo el trabajo destructivo, pues tardaré más al intentar reconstruir otro. ¡Mas aprisa! ¡Más velocidad! `Más fuerza!… Hay que matar a este camello que hay dentro de mí para hacerme ligero, sin estas malditas jorobas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando los muros termina de caer se levanta frente a él la imagen de un paisaje hermoso. Es realmente un jardín libre e infinito . El horizonte se pierde ante sus ojos sólo queda la imagen de un horizonte sin horizonte. Hermoso como ningún otro paisaje. Intenso como la realidad más sufrida. Destructor como la muerte más horrenda. El enorme espacio que se ha abierto frente a su cuerpo le produce vértigo, cree estar cayendo a un hueco que no termina nunca, precipitándose en la distancia, en una espesura inalcanzable. Nada está, Nada hay. Espacio virgen… Ansioso de ser penetrado, formado… ansioso de ser violado.&lt;br /&gt;Ahora es imposible dar marcha atrás en la formación del jardín, ahora lo única que le queda es seguir, ya sin muros, sin pesos, sin jorobas.&lt;br /&gt;Construir o morir. Es una sentencia definitiva.&lt;br /&gt;Ahora solamente le queda seguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;… del Espíritu Santo…&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;—¿Ya soy ligero? … ¿estoy ligero ahora? … y ¿qué hago con tanto espacio? … ¿qué voy a hacer? …&lt;br /&gt;Las calles le miran más que nunca. El cemento mira desde afuera el espacio infinito.&lt;br /&gt;Un silencio se está omnipresente .&lt;br /&gt;Cruel.&lt;br /&gt;Ni siquiera quedan escombros de los muros caídos, ni una señal de pesadez, ninguna presencia corpórea sino la de su propio cuerpo.&lt;br /&gt;El silencio está presente, pero sin cuerpo. El jardín está formado d silencio, todo en él silencio.&lt;br /&gt;Pedro mismo silencio.&lt;br /&gt;Espacios largos…&lt;br /&gt;El cuerpo de todos los cuerpos: el espacio.&lt;br /&gt;Empieza a recorrer el jardín con un andar lento, sereno. Un andar tenso y cauteloso.&lt;br /&gt;No hay eco.&lt;br /&gt;— … ¿qué hay?… ¡aquí no es!… ¡no hay nada!… ¡aquí no hay nada!… ¡aquí no hay nada!…¡nada!&lt;br /&gt;Pero hay silencio, y vacío, y presencia, y cuerpo. Hay un espacio infinito.&lt;br /&gt;— ¡Andrea!…&lt;br /&gt;Intenta retroceder y escapar de su mundo, pero no hay atrás ni adelante. No es posible retroceder, no hay dónde hacerlo.&lt;br /&gt;Quiere mirar atrás la calle y no la encuentra.&lt;br /&gt;Empieza a correr desesperadamente buscando la calle que se ha perdido. Corre a buscar el camino hacia su casa. Corre para regresar a la habitación con puertas y ventanas, a la luz del sol y de la noche. Corre hacia el mar de espuma y crema, hacia la caverna caliente y roja, hacia la suavidad, hacia la piel blanca. Corre a mirar el sol. Corre hacia afuera pero no llega, no avanza, no hay ningún lado, solamente jardín y un horizonte sin horizonte que lo pierde en sí mismo.&lt;br /&gt;— ¡Andrea!…&lt;br /&gt;Y sólo él, con su silencio, con su espacio infinito.&lt;br /&gt;Solo.&lt;br /&gt;Completamente solo.&lt;br /&gt;Solo.&lt;br /&gt;El jardín se ha extendido más allá de sus límites, ha devorado toda circunstancia ajena a él mismo.&lt;br /&gt;—… pero ¡yo no quiero estar conmigo!… ¡esto no era para mi!… ¡quiero que alguien más entre, no importa quién, sólo quiero que alguien más entre!… ¡Yo no!… ¡por favor, yo no!…&lt;br /&gt;Silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;… amén&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;— … quiero salir de aquí y no puedo hacerlo… había emprendido todo esto por amor a Andrea… para hacerla parte de mí en un espacio distinto… más nuestro… quería que nos apartásemos de las calles que nos miran… de los muros que no nos dejaban mirar el horizonte… pero estoy aquí… rodeado de mi propia presencia… escuchando a mi voz nombrar el vacío… escuchando el silencio que hay dentro de mí… escuchando a mi soledad gritar de melancolía… si hubiera sabido que era de esta manera jamas habría entrado… no… no me quiero lo suficiente como para soportarme ausente del afuera… tan lejos de la suavidad y la dulzura de la caverna que me cobijaba… no puedo seguir solo… no quiero… no me quiero… cómo puede ella ver todo esto, si esto habita en la profundidad de mi cuerpo… son mis visiones, es mi mundo… mío, tan sólo mío… mi creación, lo que siempre he buscado… pero yo no lo quería para mí… ser para otro… para redimir mi existencia… era ese el sentido de mi vida… ser para otro… no me basto… he penetrado muy hondo … mi soledad es vacía… dentro mío sólo tenía vacío… podría seguir creando de una manera más libre,… más auténtica… gozar entero de la infinitud y de la distancia… podría embadurnarme de mí… aquí hay todo por hacer… nada está hecho… todo se puede… aquí podría ser yo…¿yo?… también eso es nada…¡para mí no quiero nada!… no quiero estar aislado… ¿para quién crear?… ¿para mí?… ¿y qué hago yo conmigo?… no… de ninguna manera… yo no me gusto… no me quiero… no me basto lo suficiente… no… no quiero…&lt;br /&gt;Su mirada ya no mira sino su propia mirada, su cuerpo se enfría, las manos tiemblan, el rostro tenso y rígido, está pálido, asustado, desesperado, transpira, grita, se araña la cara. Llora. Lentamente empieza a intensificarse la soledad absoluta de su presencia. Cada vez más se siente. Siente sus dedos, sus manos, sus brazos, su piel entera, su cuerpo entero. Está demasiado presente, sin nada que pueda distraer ese estado de conciencia.&lt;br /&gt;— …yo… yo… yo… yo&lt;br /&gt;La respiración, m,ás agitada. Corre tratando de escapar pero en todos lados se encuentra. Trata de tranquilizarse pero es inútil. Imposible. En cada momento se siente aún más lo irreversible de su destino.&lt;br /&gt;— …¡ahh!&lt;br /&gt;Un grito largo y prolongado. Un grito inútil. Ya no puede resistir. Tiene que acabar con todo eso.&lt;br /&gt;— …tiene que acabarse!…&lt;br /&gt;Ya débil y exhausto profiere su último grito. En cuestión de segundos se cruza por su conciencia todo el camino que había recorrido. Admite la derrota frente a sí mismo, admite el fracaso y decide abandonar la lucha para siempre. Lentamente se va persignando:&lt;br /&gt;— …en el nombre del padre…&lt;br /&gt;Su mano se va acercando a la frente, su cabeza, espacio de la mente creadora.&lt;br /&gt;— … del hijo…&lt;br /&gt;Se toca el pecho, el corazón.&lt;br /&gt;— …del espíritu santo…&lt;br /&gt;Por unos instantes, los labios se cierran. Hay un silencio mientras suavemente besa sus dedos.&lt;br /&gt;Hasta que finalmente:&lt;br /&gt;— … amén.&lt;br /&gt;Y entonces, el espacio infinito se cerró para siempre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin de El jardín&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32575823-115568362020434400?l=oxizo-oxizo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/feeds/115568362020434400/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32575823&amp;postID=115568362020434400&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115568362020434400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115568362020434400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/2006/08/el-jardn-primer-cuento-del-libro.html' title='El Jardín, primer cuento del libro Cuatro Cuartos'/><author><name>Oxizo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32575823.post-115533276154723227</id><published>2006-08-11T17:44:00.000-04:00</published><updated>2006-09-05T16:54:43.193-04:00</updated><title type='text'>La quietud del día</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8044/3562/1600/oscar.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8044/3562/320/oscar.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;color:#3366ff;"&gt;Las obras completas del oxizo en su página web&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://oxizo.host.sk/"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;color:#3366ff;"&gt;http://oxizo.host.sk/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;color:#3366ff;"&gt;Sólo para cardiacos (en construcción)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;La Quietud del día&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Oscar E. Jordán Arandia&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;ACTO PRIMERO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc33;"&gt;— Es mediodía. Lo sé. Pese a que no mido el tiempo en mi muñeca. Pese a la ausencia total de recorrido, transformación y velocidad en mi camino. Pese a una luz que no brota en mi lámpara vacía y hueca de mi cuarto interno, interior, hermético, propio, sólo para mí, Medio día y no sé porque tengo esta certeza del tiempo si ni el sol, ni las sombras ni nada visible me guían o me dan pautas de la hora. Pese a mi fingido desinterés por seguir y controlar la marcha de las horas, estoy pendiente de cada instante que deja, como una huella, el tiempo. Y en medio de la quietud que gobierna en esta mitad del día escucho la voz de Flores:&lt;br /&gt;— Con su permiso, mi Coronel. Le traigo un asunto.&lt;br /&gt;— ¿De qué tipo?&lt;br /&gt;— No sé muy bien; criminal, supongo.&lt;br /&gt;— Sargento, ¿Me está haciendo un test o qué? Vaya al grano. Es una orden.&lt;br /&gt;— Hay un sujeto afuera que mató a su mujer, mi Coronel.&lt;br /&gt;— Vaya, pues tómele declaraciones y lléveselo al calabozo.&lt;br /&gt;— No puedo, mi Coronel.&lt;br /&gt;— ¿No?&lt;br /&gt;— No, mi Coronel.&lt;br /&gt;— ¿Quiere una invitación formal o se va dejar de estupideces y me va decir qué es lo que le pasa a usted, al sujeto ese y a su crimen?&lt;br /&gt;— Mi Coro…&lt;br /&gt;— Silencio, traiga al sujeto ahora mismo, lo quiero interrogar. Llévese este cenicero y cómpreme un paquete de cigarros.&lt;br /&gt;— Sí, mi Coronel. Permiso.&lt;br /&gt;— Siga usted. ¡Ah, Flores!&lt;br /&gt;— ¿Sí, mi Coronel?&lt;br /&gt;— Tráigame también dos botellas de agua, una caja de fósforos y una botellita pequeña de Old Par.&lt;br /&gt;— ¿Al fie, mi Coronel?&lt;br /&gt;— Al fie.&lt;br /&gt;— Si, mi Coronel ¿Algo más?&lt;br /&gt;— Sí. Dese prisa.&lt;br /&gt;— Sí, mi Coronel. Permiso.&lt;br /&gt;— ¡Ah! Flores.&lt;br /&gt;— ¿Si mi Coronel?&lt;br /&gt;— Ciérrese la bragueta, arréglese la camisa y póngase desodorante, está que apesta.&lt;br /&gt;— No tengo desodorante, mi Coronel.&lt;br /&gt;— Que le fíe la señora de la tienda.&lt;br /&gt;— Sí, mi Coronel. Y gracias. Permiso, Coronel. Perdón. Mi Coronel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Y pensar que la ciudadanía confía su seguridad a policías de caricatura como el pobre Flores.&lt;br /&gt;— Con su permiso, mi Coronel, le traigo al sujeto.&lt;br /&gt;— Me llamo O Jota.&lt;br /&gt;— Usted se calla y no habla ni una palabra hasta que se le ordene.&lt;br /&gt;— Bien dicho, mi Coronel.&lt;br /&gt;— Y usted Flores, cállese y tiene 35 segundos para traer todo lo que le pedí. Y pobre de usted que no huela a rosas cuando regrese.&lt;br /&gt;— ¡Eee! Claro, mi Coro...&lt;br /&gt;— Adiós, Flores.&lt;br /&gt;— Sí, mi Coronel.&lt;br /&gt;— Fuera.&lt;br /&gt;— Sí. Sí, sí…mi Coronel.&lt;br /&gt;— Pero, ¡santo cielo! ¿Habrá cretino más arrastrado que este?&lt;br /&gt;— No lo sé.&lt;br /&gt;— Nadie le preguntó nada a usted. Cállese.&lt;br /&gt;— Perdón.&lt;br /&gt;— Cállese, dije. ¿No entiende?. Qué barbaridad, dos cretinos en una sola mañana. Qué extraño sujeto. No pareces criminal. Esa mirada no la tiene un asesino... Nombre.&lt;br /&gt;— O Jota.&lt;br /&gt;— Nombre completo, imbécil.&lt;br /&gt;— O Jota Paz.&lt;br /&gt;— ¿Qué?&lt;br /&gt;— O Jota Paz.&lt;br /&gt;— Ya le escuché. ¿O es inicial, su apodo, o qué?&lt;br /&gt;— Mi nombre de pila.&lt;br /&gt;— “Mi nombre de pila”, señor.&lt;br /&gt;— Mi nombre de pila, señor.&lt;br /&gt;— Así está mejor. Ocupación actual.&lt;br /&gt;— Viudo.&lt;br /&gt;— ¡Huevón! Ocupación: a qué se dedica, qué hace además de joder a los policías.&lt;br /&gt;— Me dedico a la viudez. O sea, ni bien maté a mi mujer —mejor dicho, mi ex mujer; más bien, mi difunta ex mujer— me dediqué a vivir la vida como cualquier viudo común y corriente. Señor.&lt;br /&gt;— Edad.&lt;br /&gt;— 26.&lt;br /&gt;— Estado civil.&lt;br /&gt;— Ya le dije. Viudo.&lt;br /&gt;— Profesión.&lt;br /&gt;— Aprendiz.&lt;br /&gt;— ¿Aprendiz de qué?&lt;br /&gt;— De viudo.&lt;br /&gt;— Tres días de cárcel por chistocito.&lt;br /&gt;— No es justo.&lt;br /&gt;— Sí, lo es.&lt;br /&gt;— No, pero en fin, señor.&lt;br /&gt;— Antes de dedicarse tiempo completo a su vida de viudo, se puede saber qué hacía.&lt;br /&gt;— Escribía.&lt;br /&gt;— Muy bien, estamos avanzando.&lt;br /&gt;— ¡Mi Coronel!&lt;br /&gt;— Flores, esta no es su casa. Toque la puerta de mi oficina antes de entrar.&lt;br /&gt;— Perdón, mi Coronel. Aquí están sus cigarros, cerillos, agua y Old Par.&lt;br /&gt;— Gracias. Fuera.&lt;br /&gt;— ¿No quiere oler mi nuevo desodorante?&lt;br /&gt;— Fuera.&lt;br /&gt;— Sí, mi Coronel. Doña Segundina, la dueña de la tienda, me pregunta cuándo va a cancelar, que ya son tres meses y se hizo mucha plata. ¿Qué le digo?.&lt;br /&gt;— Fuera, imbécil.&lt;br /&gt;— Ya oyó Flores, fuera.&lt;br /&gt;— Tú cállate.&lt;br /&gt;— No Flores, usted cállese y fuera de mi oficina.&lt;br /&gt;— Continuemos. ¿Qué estudió usted?&lt;br /&gt;— Letras, señor.&lt;br /&gt;— Y ¿para qué?&lt;br /&gt;— ¿Perdón?&lt;br /&gt;— Nada.&lt;br /&gt;— ¿Nada?&lt;br /&gt;— Dice que mató a su esposa. ¿Es cierto o está usted mal de la cabeza?&lt;br /&gt;— Sí, es cierto. Y sí, estoy mal de la cabeza.&lt;br /&gt;— ¿Mató a su esposa?&lt;br /&gt;— Sí.&lt;br /&gt;— ¿Por qué?&lt;br /&gt;— Por amor.&lt;br /&gt;— ¿Cuándo?&lt;br /&gt;— Ayer.&lt;br /&gt;— ¿Cómo?&lt;br /&gt;— La asfixie en la ducha.&lt;br /&gt;— O sea, la ahogó.&lt;br /&gt;— Mas o menos.&lt;br /&gt;— ¿Dónde escondió el cadáver?&lt;br /&gt;— En ningún lugar.&lt;br /&gt;— ¿Dónde está?&lt;br /&gt;— En mi auto, abajo, en el parqueo.&lt;br /&gt;— ¿Por qué la mató?&lt;br /&gt;— Ya le dije, por amor.&lt;br /&gt;— ¿Eso es amor para usted?.&lt;br /&gt;— Eso fue amor.&lt;br /&gt;— ¿Se declara asesino confeso de su mujer?&lt;br /&gt;— Sí.&lt;br /&gt;— Nombre de la víctima.&lt;br /&gt;— Zulma Montalbán.&lt;br /&gt;— Edad.&lt;br /&gt;— 28.&lt;br /&gt;— Ocupación.&lt;br /&gt;— Ama de casa.&lt;br /&gt;— ¿Lo engañaba con otro?&lt;br /&gt;— Sí, creo.&lt;br /&gt;— ¿Por eso la mató?&lt;br /&gt;— No. No, precisamente. Aunque confieso que ese fue el hecho que me obligó a tomar la decisión.&lt;br /&gt;— ¿En serio la amaba?&lt;br /&gt;— Como nunca antes había amado a nadie.&lt;br /&gt;— ¿Ella lo amaba?&lt;br /&gt;— Ya no. Creo.&lt;br /&gt;— Creo, creo, creo ¿Puede ser más preciso?&lt;br /&gt;— No me miraba igual que antes. Ya no estaba presente en su vida. Ya no había algo fuerte en ella que la atara a mí.&lt;br /&gt;— ¿Y?&lt;br /&gt;— Las noches eran vacías, aún durmiendo ella a mi lado. Los días se hacían una tortura si teníamos la desgracia de encontrarnos. Pelea tras pelea, riña tras riña, todo el tiempo era un ir y venir de insultos y agresiones.&lt;br /&gt;— ¿De ambos?&lt;br /&gt;— Ambos.&lt;br /&gt;— ¿Acaso no la amaba?&lt;br /&gt;— Sí. Pero eso nada tiene que ver. El amor no es una eterna vida de armonía, ternura y paz.&lt;br /&gt;— ¿Si no?&lt;br /&gt;— El amor es como la muerte. Temible y deseable a la vez.&lt;br /&gt;— ¿Cómo se sintió después de haber cometido el crimen?&lt;br /&gt;— Sin ganas de vivir.&lt;br /&gt;— ¿Y ahora?&lt;br /&gt;— Y ahora sé que estoy vivo y ella no.&lt;br /&gt;— ¿La extraña?&lt;br /&gt;— Hasta el acabamiento total de mi ser.&lt;br /&gt;— ¿Usted cree que no podría haber otra solución que matarla?&lt;br /&gt;— ¿Solución? ¿para qué?&lt;br /&gt;— No sé, dígamelo usted.&lt;br /&gt;— No quise solucionar nada. Sólo supe que sin su amor yo no podría nunca dejar de amarla.&lt;br /&gt;— No entiendo.&lt;br /&gt;— Me dolía el alma, me dolía el cuerpo, temblaba no comía ni dormía ni podía hacer otra cosa sino pensar en ella pensar en su amor, en ese amor que desaparecía inevitablemente como la luz de la tarde ante la llegada de la noche.&lt;br /&gt;— ¿Y no se le ocurrió hablar con ella?&lt;br /&gt;— Claro que hablé, pero no había cómo penetrar en su corazón. ¿Sabe? Yo aún la quiero, quizá ahora más que nunca.&lt;br /&gt;— ¡Flores!&lt;br /&gt;— Mande, mi Coronel.&lt;br /&gt;— Revise el auto del señor O Jota Paz y verifique si hay un cadáver allí.&lt;br /&gt;— ¿Cuál es su auto?&lt;br /&gt;— Tome las llaves. Es rojo, Creo que no hay otro el parqueo.&lt;br /&gt;— Enseguida voy, mi Coronel.&lt;br /&gt;— Largo.&lt;br /&gt;— Hace tres días que no duermo Y desde ayer, que cometí el crimen, no puedo pensar en otra cosa que en ella, su mirada, en su voz, en sus manos que daban calor y sentido a mi vida con sólo tocarlas.&lt;br /&gt;— ¿Era hermosa?&lt;br /&gt;— ¿Hermosa? Para mí era la mujer más hermosa del mundo. No había otra igual.&lt;br /&gt;— ¿A qué hora la mató?&lt;br /&gt;— Al medio día&lt;br /&gt;— Mi Coronel…&lt;br /&gt;— ¡Flores!, la puerta, toque la puerta antes de entrar. Así: toc, toc, toc. ¿Entiende?&lt;br /&gt;— Perdón, mi Coronel. Informe de la revisión de¡ auto Toyota Corola, color rojo intenso, modelo 95, placa HZM; 201172. Detalle: se encontró 4 par de zapatos viejos; 2 frazadas; una toalla; 100 bolivianos; marihuana en cantidades considerables; 1 caja de cigarros (blancos); 3 pipas de estaño usadas para fumar la droga; una pistola de agua; una cuerda; un disco compacto de Pink Floyd que decía Final Cut; 6 lancheras; un pan duro; una salteña dura; una pizza caliente de jamón y queso Roquefort.&lt;br /&gt;— ¿Y el cadáver?&lt;br /&gt;— Cero cadáver.&lt;br /&gt;— ¿No hay cadáver?&lt;br /&gt;— Ni nada que se le parezca.&lt;br /&gt;— ¿No encontró nada más?&lt;br /&gt;— Sí, una foto de una mujer, tez blanca, cabello ondulado, la verdad que muy hermosa; pero estaba mojada.&lt;br /&gt;— ¿La mujer?&lt;br /&gt;— No, mi Coronel. La foto, la foto estaba mojada. Empapada.&lt;br /&gt;— ¿Revisó bien Flores?&lt;br /&gt;— Sí, mi Coronel.&lt;br /&gt;— ¿Qué dice al respecto O Jota Paz?&lt;br /&gt;— Que Flores es un imbécil.&lt;br /&gt;— Cállate tú.&lt;br /&gt;— No, Flores, cállese usted.&lt;br /&gt;— ¿Me retiro, mi Coronel?&lt;br /&gt;— Inmediatamente.&lt;br /&gt;— Permiso, mi Coronel.&lt;br /&gt;— O Jota Paz ¿Qué pasa? ¿Es una broma? ¿Está usted loco?&lt;br /&gt;— Soy un asesino. Maté a mi ex mujer. La ahogué en la ducha. Lo juro. Por mis hijos.&lt;br /&gt;— ¿Tiene hijos?&lt;br /&gt;— Dos.&lt;br /&gt;— ¿Dónde están?&lt;br /&gt;— Con la madre de su madre, en otra ciudad.&lt;br /&gt;— Quiero ver el cadáver O Jota Paz. Si no lo encuentro lo tendré que encerrar, pero no en la cárcel, en el loquero. O sea, más vale que sea usted un asesino porque sino…&lt;br /&gt;— Al loquero.&lt;br /&gt;— Exacto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffcc33;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;ACTO SEGUNDO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;— O Jota Paz.&lt;br /&gt;— ¿La encontró?&lt;br /&gt;— ¿La foto mojada? Claro, que sí, y su salteña, su marihuana, todo. Menos el maldito cadáver.&lt;br /&gt;— Pues allí está.&lt;br /&gt;— Estaba. Se debió ir caminando porque allí no hay nada.&lt;br /&gt;— Nada vivo querrá decir.&lt;br /&gt;— Nada con forma humana. Ni viva ni muerta.&lt;br /&gt;— ¿Buscó bien?&lt;br /&gt;— ¿Cómo que si busqué bien? Le aseguro que un cadáver no se esconde fácilmente en un auto pequeño como el suyo.&lt;br /&gt;— No es mío. Es robado.&lt;br /&gt;— ¿A quién se lo robó?&lt;br /&gt;— A mi mamá.&lt;br /&gt;— O Jota Paz, creo que debo llamar a la división de asuntos patológicos a menos que me diga toda la verdad.&lt;br /&gt;— La verdad está dicha.&lt;br /&gt;— ¿Y el cadáver?&lt;br /&gt;— En la cajuela.&lt;br /&gt;— No hay tal.&lt;br /&gt;— Busque bien.&lt;br /&gt;— No hay cadáver.&lt;br /&gt;— ¿Por qué me hacen esto?&lt;br /&gt;— ¿De qué habla?&lt;br /&gt;— De esto. Ocultar mi cadáver, hacerme creer que estoy loco y desvariando. No es justo. Soy culpable. He matado. Maté a mi ex mujer ¡Quiero la silla eléctrica!&lt;br /&gt;— No hay silla eléctrica en este país. Y aún si la hubiera, sin el cuerpo del delito no hay delito.&lt;br /&gt;— Entonces, ¿soy inocente?&lt;br /&gt;— Por lo menos, de asesinato, hasta ahora, sí.&lt;br /&gt;— ¿No me van a encerrar?&lt;br /&gt;— ¿En la cárcel?, no creo. Por el momento.&lt;br /&gt;— Me quiere llevar a un psiquiátrico, ¿verdad?&lt;br /&gt;— Me temo, mi amigo, que no me queda otra salida. Me parece que se le averió un poco el cerebro.&lt;br /&gt;— ¿Y Zulma?&lt;br /&gt;— Ya encargué a mi gente para buscar el paradero de su supuesta difunta.&lt;br /&gt;— ¿A Flores?&lt;br /&gt;— Sí, a Flores.&lt;br /&gt;— ¿Es de fiar?&lt;br /&gt;— No.&lt;br /&gt;— Ya decía yo...&lt;br /&gt;— Mi Coronel, aquí Flores, reportando el cumplimiento de la orden emitida por el señor Coronel de la Policía en fecha 11 de abril: habiendo encontrado la dirección y teléfono de la señora Zulma de Jota Montalbán, procedí a verificar el domicilio por teléfono y dio la casualidad que la señora de Jota Montalbán fue quien me contestó, por lo cual concluyo que tan muerta no estaba.&lt;br /&gt;— Flores, cállese. Mande por favor a alguien para traer a la señora Montalbán a mi oficina.&lt;br /&gt;— Ya lo hice, mi Coronel.&lt;br /&gt;— Entonces, gracias. Puede retirarse y cuando llegue la señora, hágala pasar.&lt;br /&gt;— Sí, mi Coronel. Permiso.&lt;br /&gt;— ¿Y bien? O Jota Paz está usted en problemas.&lt;br /&gt;— ¿Por loco o por asesino confeso?&lt;br /&gt;— Por ninguna de las dos cosas. Por un cadáver que no está muerto sino vivo y coleando.&lt;br /&gt;— Zulma murió.&lt;br /&gt;— Sí, sí… y usted la mató.&lt;br /&gt;— Por fin. ¿Ahora me llevan a la silla esa? ¿La que a uno le pueden quitar la vida con sólo apretar un botón?&lt;br /&gt;— Ya le dije. En este país no hay pena de muerte.&lt;br /&gt;— ¿Y no podrían hacer una excepción?&lt;br /&gt;— Yo creo que lo que usted quiere es morir.&lt;br /&gt;— Sí, pagar la sangre con sangre.&lt;br /&gt;— Le hago un trato. Si Zulma está de verdad muerta, yo personalmente me encargaré de que usted pague su deuda sangrienta con su propia sangre. Y si ella está viva quiero que se someta voluntariamente a un tratamiento psiquiátrico.&lt;br /&gt;— ¿En serio?&lt;br /&gt;— Sí.&lt;br /&gt;— Acepto.&lt;br /&gt;— Bien, deme la mano y sellemos un pacto.&lt;br /&gt;— Sellado está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;ACTO TERCERO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;— Nombre.&lt;br /&gt;— Zulma Montalbán.&lt;br /&gt;— Edad.&lt;br /&gt;— 28&lt;br /&gt;— Profesión.&lt;br /&gt;— Ama de casa.&lt;br /&gt;— Estado civil.&lt;br /&gt;— Casada.&lt;br /&gt;— ¿Hijos?&lt;br /&gt;— Dos.&lt;br /&gt;— ¿Está usted viva o muerta?&lt;br /&gt;— Viva, hasta donde sé y tengo noticias de ello.&lt;br /&gt;— ¿Segura?&lt;br /&gt;— Cien por ciento.&lt;br /&gt;— Cómo se llama su marido?&lt;br /&gt;— Ariel S.&lt;br /&gt;— ¿Conoce al señor O Jota Paz?&lt;br /&gt;— Sí.&lt;br /&gt;— ¿Quién es él?&lt;br /&gt;— Mi marido.&lt;br /&gt;— No que se llama Ariel.&lt;br /&gt;— Sí, pero se cambió el nombre hace poco.&lt;br /&gt;— Su marido dice que ha cometido un crimen. ¿Está usted enterada de ello?&lt;br /&gt;— No.&lt;br /&gt;— Dice que la mató a usted ayer.&lt;br /&gt;— ¿A qué hora?&lt;br /&gt;— Al mediodía, pero eso qué importa si usted no está muerta.&lt;br /&gt;— ¿Y cómo puede estar seguro?&lt;br /&gt;— Porque usted me lo dijo.&lt;br /&gt;— ¿Y cree ciegamente en lo que le dicen?&lt;br /&gt;— Ciegamente no. La estoy viendo y no parece muerta.&lt;br /&gt;— Las apariencias engañan.&lt;br /&gt;— Bueno ¿Está muerta o no?&lt;br /&gt;— No.&lt;br /&gt;— ¿Y entonces?&lt;br /&gt;— ¿Entonces qué?&lt;br /&gt;— Pues, O Jota Paz es un loco o usted es un fantasma.&lt;br /&gt;— Creo que ambas cosas son ciertas y falsas a la vez.&lt;br /&gt;— ¡Qué maravilla! Tal para cual.&lt;br /&gt;— ¿A qué se refiere?&lt;br /&gt;— A nada. ¿Ama a su marido?&lt;br /&gt;— ¿Qué tiene que ver eso con mi muerte?&lt;br /&gt;— Pues, según la confesión del señor O Jota Paz fue un crimen pasional, por amor a usted y por no poder soportar su desamor.&lt;br /&gt;— ¡Qué ternura de hombre!&lt;br /&gt;— ¿Por qué? ¿Por matarla o por no poder soportar un amor no correspondido?&lt;br /&gt;— Por ambas cosas.&lt;br /&gt;— Es decir, ¿Usted no lo ama?&lt;br /&gt;— No dije eso.&lt;br /&gt;— No dice nada en realidad.&lt;br /&gt;— Mire, la situación está muy difícil entre mi marido y yo.&lt;br /&gt;— El dice que es su ex mujer.&lt;br /&gt;— Sí, ya sé. Se fue hace poco de la casa. Nos vamos a divorciar.&lt;br /&gt;— ¿Y?&lt;br /&gt;— Sí. Estuve con otro.&lt;br /&gt;— ¿Pero?&lt;br /&gt;— No sé.&lt;br /&gt;— ¿Lo ama?&lt;br /&gt;— ¿A quién?&lt;br /&gt;— ¡Uy! A su marido.&lt;br /&gt;— No. No sé.&lt;br /&gt;— En definitiva usted está viva y no hay porqué retenerla más aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;ACTO CUARTO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;— ¡Flores!&lt;br /&gt;— Sí, mi Coronel.&lt;br /&gt;— Que pase O Jota Paz.&lt;br /&gt;— Se fue, mi Coronel.&lt;br /&gt;— No juegue conmigo, Flores. Ahora no.&lt;br /&gt;— No es juego, mi Coronel. O Jota Paz abandonó el edificio sin que nadie lo viera.&lt;br /&gt;— Búsquelo en casa de la señora Montalbán.&lt;br /&gt;— Mi Coronel.&lt;br /&gt;— ¿Qué pasa?&lt;br /&gt;— No tenemos la dirección de la señora Montalbán. Ella vino por su propia voluntad.&lt;br /&gt;— Dijiste hace rato, so cretino que…&lt;br /&gt;— Mentí, mi Coronel.&lt;br /&gt;— ¿Mintió usted Flores?&lt;br /&gt;— Sí mi Coronel, quería que se sintiera orgulloso de mi, aunque sea por un momento.&lt;br /&gt;— Que busquen el auto de O Jota Paz.&lt;br /&gt;— El señor O Jota Paz se fue a pie, mi Coronel.&lt;br /&gt;— Salga de aquí.&lt;br /&gt;— Si me permite, mi Coronel, lamento decirle que no hay cómo ubicar a ninguno de los dos. Lo siento, mi Coronel.&lt;br /&gt;— Salga, Flores. Por favor, váyase de aquí y no me pase ninguna llamada… Qué día más extraño... Y pensar que la tarde apenas comienza.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;FIN DE LA QUIETUD DEL DÍA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32575823-115533276154723227?l=oxizo-oxizo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/feeds/115533276154723227/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32575823&amp;postID=115533276154723227&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115533276154723227'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115533276154723227'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/2006/08/la-quietud-del-da.html' title='La quietud del día'/><author><name>Oxizo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32575823.post-115531864588468108</id><published>2006-08-11T13:49:00.000-04:00</published><updated>2006-08-15T19:09:39.810-04:00</updated><title type='text'>El oxizo</title><content type='html'>Es una página oficial del Oxizo, creada para formar y deformar las artes y la estética, con fines a mirar el mundo desde más acá y no desmirarlo y desdeñarlo como si fuera un blog desde mas allá.&lt;br /&gt;Si quieres hacer algún comentario, escribe aquí o escribe al oxizo oxinegro@gmail.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32575823-115531864588468108?l=oxizo-oxizo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/feeds/115531864588468108/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32575823&amp;postID=115531864588468108&amp;isPopup=true' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115531864588468108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32575823/posts/default/115531864588468108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oxizo-oxizo.blogspot.com/2006/08/el-oxizo.html' title='El oxizo'/><author><name>Oxizo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry></feed>
