A Rosa Magaly
Y a Cucho
Al elegir Negro mis manos para que ellas articulen sus letras, quiso él enfrentarse a los jueces y desafiar a los verdugos.
La poesía es canto, requiere ser cuerpo y palabra, movimiento y figura, danza y paisaje, requiere delirio y espectadores que alimenten su fuerza en la catarsis colectiva, para expandirse y ser mundo.
Negro viene del frío a mis manos para ser letra y escenario. Escribirlo fue asunto de vida o muerte. Sea pues Negro bienvenido.
Presento a Negro ante sus jueces y verdugos, aquí mi labor se acaba pero confieso que perdí un pedazo de sangre, de carne y de piel seca.
La Paz, octubre, 24 de 2002
Advertencia
Aquí el primero es último porque el cuarto es tercero y el segundo está primero. Ruego respetar el orden y no intentar empezar por el cuarto que es en realidad el primero ya que se inicia siempre en el segundo, segundo que aquí es en realidad tercero.
Las consecuencias que ocasione el leer en otro orden que no sea el indicado serán de absoluta responsabilidad del lector.
EL AUTOR
Canto II
Primer Tono del Canto Segundo
Y en medio de la suspensión
me nace un reflejo
cálido, candente
y una voz
sin eco
llama y me nombra
separándome del espejo
con lentitud se asoma
en rojiza y amarillenta forma
al cielo escupe azul
y se adivina una luz de fuego
y se descubre el salto
y te separas sin alejarte
y somos de nuevo
y respiramos
y la piel iluminada en sangre
Segundo Tono del Canto Segundo
Nos encontramos siendo
estando nos vemos
sintiendo el pálpito en la claridad
el mundo aquí y no allá
y piedras en un paisaje inmóvil
que cierra inquebrantable
la esfera diminuta del tiempo
cristal de agua sin forma
blanda de piel
extendida en todo mi cuerpo
con solamente tocarme
y enciende en nosotros fuego
que habita la montaña de frío
en ese preciso momento
nos fragmentamos del todo
y son nuestros pedazos huérfanos
Tercer Tono del Canto Segundo
Entonces, sólo un número sin nombre
un elemento en un hueco vacío
yo sin ti
tú sin mí
nos quemamos otra vez
penetra a la luz el fuego
y en el brillo calcinante las pupilas
resplandeciendo de sol
en la oscuridad encendida
hundida en la distancia
que se apaga para encenderse
y luego apagarse para volverse a encender
mientras se traga el oxígeno
que extiende al eco de tiempo
alejándonos del aspecto
del mirar de la mirada por dentro
Cuarto Tono del Canto Segundo
De pronto la sensación de pasar algo sin notarlo
sensación del pasado
y una nostalgia de lo perdido
la luz amarilla persigue otra vez
ahora escupiendo furia
brillan las caricias tocando mis pies
gusta y disgusta doliendo
—te vas—
aparecen y reconozco a otros igual a mí
se quema la piel de frío
empieza a calcinar el mundo
—vienes y estamos unidos—
mata de sol este instante
ciego y sin voz
sombra sin cuerpo
y una lava que arde en los cabellos
Quinto Tono del Canto Segundo
Pupilas rojas encandecidas
destello que arde y estalla
cocinándose están las ideas
temblores cuando las pisadas regresan
y no encuentro alivio para el fuego que hierve en las venas
todos los momentos entrando
hasta llenar esta cabeza encendida
dejando la claridad desvanecida
tibio se torna el brillo enrojecido
los párpados apagados se abren
emergen despejadas mis pupilas
y aparece alguien ante el reflejo del espejo
tiene en la mirada algo cálido y familiar
y hace una mueca de bienvenida que de tan cercana me es desconocida
con desconcierto me encuentro habitando con un otro igual
justo cuando asomo mi rostro ante el ovalado cristal
Canto III
Primer Tono del Canto Tercero
En el espejo se aparece el dos
pero coexiste una voz —mía—
y un aquí
con piel y latido
luego tú
llevando infinitos otros
bofetadas, palmadas y mi voz
gritando con llanto extraño
anunciando el dolor que persiste en el codo
y un cirujano me pega en la cara
y nace mamá
y mi papá
con el grito de la voz abofeteada nace una canción
una luz unida a la tijera
y mamá abierta de la panza
sangrando
Segundo, tercer y cuarto Tono del Canto Tercero
Me reflejo en el espejo masturbándome en el rincón
resbalo mi deseo en el pupitre de la sala vacía
la Madre Ana ofendida mira desde atrás
con un coscorrón saluda y una oreja me estira
una mancha negra en el cuaderno
y el brillo del sol calentando el pelo
escucho risas desde una voz maternal
papá muriendo en la cárcel imagino cuando recibo un balón
una tras otra resbalo las mesas
creciendo la mañana se extiende
y camina el sol del oriente hacia el poniente
y el brillo del sol quemándome en el pelo
entre hermanos se observan jugando
cómplices de la luna y el deseo
en la hierba y el incesto conozco un frío en el esqueleto
y del pánico despierto al soñarme enano
—feo, malo, con el dedo gritando—
y desaparece el niño en aquel tren lleno de olvido
y como si el reflejo del espejo fuese bienvenido
me escupe su nombre en la cara: Negro
yo cortésmente grito un Oscareduardo
y hay un cristal que nos separa
y una negritud en mi osamenta
y se nombra Negro de nuevo
y me dice mirándome
y proyectan sus pupilas escenas ya pisadas que no las quiero volver a mirar
y me veo calcinado por el Sol
mientras Negro: “un frotecito más, un frotecito más”
y me induce a la caricia
y una vez y otras ciento cuarenta veces más
y ninguna mujer se salva de la fantasía cuando froto y resbalo en la cama o en la mesa
y el brillo del sol quemándome en el pelo
Mira Negro con una cara que me figuro igual a la mía cuando me froto en la caricia
y Negro me cuenta de la almohada y del calzón de señora y del vestido amarillo
y disfruto imaginando a cientos de miles de millones de mujeres desnudas acariciándome
y se está riendo Negro
y varios amigos se ríen de lo mismo
Y se ríen de mí en el colegio
de lo que digo y lo que opino
de los lentes de mi abuela que me los tengo que poner porque sino no veo
pero con todo en el colegio no doy pie con bola
y aplazo tras aplazo hasta salir bachiller
y la pobre de mi madre sufriendo a más no poder
y el Negro mirando
y me canso de frotar
y Negro me dice: “no me mires más”
y yo me alejo del espejo admirado del cinismo con el que Negro me trata
y el brillo del sol quemándome en el pelo
Quinto Tono del Canto Tercero
No hay forma en mí que permita moverme
El espejo infinito se cierra
Y hace que mire Negro desde todos y cada uno de los rincones de mi cuerpo
Y Negro se ha hecho parte de mí y no me había dado cuenta sino hasta ahora que lo siento tocándome la espalda
Que negra noche es la que veo
Mientras el amigo le encaja a mi novia su pene atrás
Y yo llorando sangre y solo
Callado
Las mujeres me dan miedo
El Negro me da miedo
Y mi ex mujer se va con otro
Y me dice que ya estoy deformándome porque escucho voces que me dicen “Jordán”
Y buscando encuentro al velero mago que me escupe en el piso
Y una tirada de 12 arcanos menores y siete mayores me dan buenas noticias
disfrazadas de desgracias, pérdidas y sufrimiento
“¿Cuándo llegaré?”, dice una voz, “¿Cuándo Llegaré?”, dice otra vez
Canto IIII
Primer Tono del Canto Cuarto
Nubes blanquinegras
gota a gota
descienden las nubes a mi cabeza
se asoman y gobiernan
negras campanas de niebla
la luna fulmina al cielo vacío
y pálidos relámpagos
truenan y abren grietas
al azul de estas tinieblas
salta la negrura
blanca tez de un otro sol
en medio del ropaje azul el brillo se hizo noche
apagada la candente figura rojiza
ya nada calcina
sólo aire sin calor
y una nueva morada
sin piel
Segundo Tono del Canto Cuarto
El encuentro se avecina
en este reflejo de luna
en el Sol que ya está luna
en el apagado brillo del cielo
en esta nueva luminosidad
en la azulada cadencia quieta
y la tenue pupila que nos vigila desde la espesura de esta extensión obscura
y se parte el espejo
y desaparece Negro
solo estoy y sin reflejo
sumergido en la sensación vacía
mientras se incrusta en mí el cuerpo
mi cuerpo
y no quiero ser espejo del reflejo
ni oscuridad ni fragmento
ni luna de estas tinieblas
Tercer Tono del Canto Cuarto
Él
esta sombra
claridad luminosa
sol refugio
la imagen ennegrecida
longitud en el reflejo
Negro
nunca ausente
es día en cada figura
sol en cada luna
brillo de la blancura
y amanece en las tinieblas
En la sombra y la luna
nos miramos
sin reflejo
ni espejo
Cuarto Tono del Canto Cuarto
Negro sí está
escondido en el sol
vestido de luna
respirando mi aire
y en la misma palpitación
no es distinto
ni está distante
es mi palidez en la penumbra
y es la misma mi carne y la suya
y el opaco reflejo
y Negro infinito
sin longitud
sin espesura
sin presencia mía
…me hundo ahora…
en silencio
Quinto Tono del Canto Cuarto
Truena el estallido
Luego vacío
Otra grieta de luz en el cielo
Penumbra y otro estallido
Y vacío
Brechas de luz en el universo
Rápidas, violentas
Con gritos agita el viento
Y una melodía moja el suelo
Una marea cae a la tierra
Silbando al tocarme
Empapando su grito
Deshaciéndose al instante
En pedazos se vuelve
y su forma se extiende
a través del espacio de espanto
Canto I
Primer tono del Canto Primero
En medio del abismo
Me encuentro perdido
En la tormenta
En la luna que no brilla
En el sol apagado
En las nubes y la niebla
En el eco
En el hueco
En la gota que cae
Y se deshace
Y en la otra gota que viene
Y en la otra
Y en la otra
Y en la otra
En cada fragmento
De estupor y llanto
Segundo tono del Canto Primero
Siguen cayendo las gotas
Desgranando mi alma los truenos
Inundando la tierra estas lágrimas
Y el murmullo de un río pequeño
Se forma y transforma
en una fúnebre marcha
Profundas raíces de agua
Penetran en el embrión del suelo
La tierra en celo fértil para dar vida
Se extiende sin límite
Fluye en todo
Grave y sin cauce
Piel de suave infinitud
Que todo al tocarte luce en tu humedad
Rodeando al mundo en una blanda manta
Y en la suspensión estoy atrapado
Tercer Tono del Canto Primero
Ecos escondidos
En murmullo y fluido
rebotando
En blanda caricia
y en una bofetada
Tiempo de alta mar
Perdido minuto
Clara briza brillante
Pánico en el roce salvaje
Espesura
Negro en mí
Luz soy
y espejo sin reflejo
Me pierdo ahí estoy me encuentro
En blanco y negro
Navego
Cuarto Tono del Canto Primero
Yace tranquila en el fondo
La subterránea naturaleza
No tiene luna
—sin grito ni trueno ni gotas cayendo—
La agita la nada en silencio
El agua no nace
Y el brillo es ceniza
Blanco ennegrecido en la negrura
Por el negro blanquecido de blancura
Yo en Negro
Negro en mí
Total en el tiempo
Ni nosotros ni más allá
Uno aquí
En fundidas distancias
De negro y blanco
Quinto Tono del Canto Primero
No hay brillo
No hay Sombra
Ni espanto
Ni risa
No hay lejos
Ni cerca ni mucho ni poco
Silencio
Vacío
Eco en el hueco
Yo
Negro en blanco unido en blanco en Negro
Suspensión
Lamento
Y Luz
Siempre luz
Y de pronto, un reflejo
In Memorian Negro